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Una joya de Samuel Wilson, un golazo de esos que se pintan sólo con el pincel de un maestro, levantó al Real Estelí de las cenizas cuando Ferreti, a pesar del revés 2-1 se estaba quedando con el título del Torneo Clausura, el campeonato nacional y, mejor aún, con el cupo a la Concachampions.

Pero esa obra de arte en cobro de balón detenido al minuto 88 dejó perplejo al portero Denis Espinoza y cambió la historia a favor del Estelí 3-1, convirtiendo a Wilson en el héroe y a esta final en una de las más emocionantes que se ha vivido en los últimos tiempos.

Estelí había hecho lo justo para ganar todo en el duelo de vuelta de la final. Anotó dos goles en la primera parte con penal que recibió Samuel Wilson y cobró de forma magistral el mexicano Manuel Rosas al minuto once, y luego por centro por izquierda de Rudel Calero, el otro mexicano de los rojiblancos, José Antonio Flores metió la bola de pierna derecha.

El 2-0 bastaba para que los norteños ganaran el Clausura y el boleto a Concachampions, pero como suele ocurrir con los dirigidos de Otoniel Olivas, un error mortal de la defensa parecido al del duelo de ida, Ferreti marcó al minuto 78 a través del catracho Marlon Mancía en una pésima marca de Salvador García y salida del portero Carlos Mendieta.

Los más de cuatro mil aficionados estelianos que se desbordaron en el Independencia para darle una energía única al estadio, se quedaron en silencio, como si les hubieran echado un balde de agua fría.

Pero Estelí sufrió un cambio drástico del club dominador del primer tiempo a uno que decidió dejarle el balón a Ferreti en el segundo. Los capitalinos estaban peleando más, a pesar de lo poblado que tenía el medio campo Oto. Ferreti insistía con Juan Barrrera como principal autor al ataque y con un Axel Villanueva sacrificado al igual que Mancía y José Luis Rodríguez.

En esos momentos de inspiración capitalina, amparado por actitud más que buen juego, Rudel Calero salvó una jugada que pudo ser autogol y después terminó despejando casi de milagro con Mendieta casi vencido.

Ferreti al fin logró el gol por un contragolpe con Mancía y la pésima marca esteliana. Así llegaron hasta el minuto 88, cuando Estelí recibió una falta cerca de los 16-50, Wilson la cobró de zurda y la pelota describió una comba para alojarse en el ángulo izquierdo de la cabaña de Espinoza, dejando a una ciudad celebrando su título Clausura y el pase a la Conchampions.

“Sentí una energía bonita desde que agarré la bola, sentí algo especial y cuando cobré solo disfruté donde puse la bola. Ha sido uno de los mejores goles de mi carrera”, dijo Wilson casi con lágrimas.