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Esos tres últimos minutos demoledores y fantasiosos de Levaron James sepultando a los Bulls, han impactado tanto, que hasta ha sido objeto de comparaciones con el infinito Michael Jordan. Entre la maleza de la incertidumbre, rodeada de columnas de humo fabricadas por lo sorprendente, el Heat de Miami, con este Lebrón que asusta, se enfrenta a los Mavericks de Dallas a partir de hoy, en la Serie Final por el título de la NBA.

Favorito el Heat, con la furia apabullante de Lebrón, la presencia arrogante y efectiva de Dwayne Wade, y el importante aporte que siempre ofrece Chris Bosh. Esas fieras hicieron posible que el Heat, apretado en tres juegos y saliendo de las cenizas en otro, se olvidara de la paliza por 21 puntos sufrida en la primera batalla, y eliminara a los Bulls, impulsados por Derrick Rose, el más joven jugador Más Valioso en la historia de la NBA.

¿Se puede subestimar a Dallas con Dirk Nowitzki? Nunca, menos aún entre tantos pronósticos retorcidos vistos en estos Play Offs, desde que Memphis, un irrelevante octavo lugar en el Oeste, derrotó a los Spurs de San Antonio, el mejor equipo de la temporada hasta el último día, cuando atrapado por un bajón de voltaje, se vio superado por los Bulls. Memphis obvió la diferencia de 15 juegos que lo separó de los Spurs, y provocó el primer campanazo de los Play Offs.

Recuerden como Dallas barrió a los Lakers de Kobe Bryant y Pau Gasol 4-0. Eso no se esperaba, sobre todo por la forma como ocurrió, y tampoco que Dallas registrara balance de 12-3 atravesando tres series, igual que el Heat, equipo que mostró serias dudas ante los Sixers pese a doblegarlos en cinco juegos, como también lo hicieron con los temidos Celtics, sus viejos verdugos, y con los Bulls, que después de vencer cuatro veces consecutivas a los de Miami, tres en la temporada, parecía tener la fórmula para “adormecer” su fiereza.

La última final disputada por Dallas fue en 2006, precisamente frente al Heat de Shaquille, el joven Wade, Mourning, Posey, Payton y otros. Con los todavía sobrevivientes Nowitzki y Jason Terry, los Mavericks perdieron en seis juegos en lo que fue una de las más amargas frustraciones que se recuerde. Estaban adelante 2-0 y perdieron una ventaja de 13 puntos faltando solo 6 minutos en el tercer duelo. Nunca reaccionaron, y Miami les clavó los otros tres evitando el séptimo duelo.

Pero ellos ahora se sienten galvanizados, listos para batallas sin cuartel. El alemán Dirk Nowitzki se ha visto inmenso en los Play Offs, con el apoyo de Jason Terry, Jason Kidd, Shawn Marion y Tyson Chandler. Dallas es un equipo mordedor, que ha sido el más ofensivo de los 16 clasificados para los Play Offs, y con un buen promedio desde afuera.

En un cierre de campaña en que todo ha sido posible con los pronósticos erosionando, el Heat es favorito porque tiene a Lebrón, y este feroz jugador, asusta.