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El Heat no ha necesitado que Lebron James se aproxime a la grandiosidad de Michael Jordan, que Dwayne Wade sea una nueva versión de Kobe Bryant, o que Chris Bosh permanezca todo el tiempo despierto, para sujetar al bravo equipo de Dallas, tan dependiente del accionar de Dirk Nowitzki.

En las puertas del cuarto duelo de esta final 2011, con ventaja de 2-1, el Heat no parece atormentado por la pérdida de esa ventaja de 15 puntos en la recta final de la segunda batalla. A manera de “entrenamiento”, ellos vieron desvanecerse ventajas de 14 y 13 puntos en el tercer juego, y una de siete en otro tramo de cierre, mientras se mantenían adelante casi todo el tiempo, sobreviviendo a esa alteración del ritmo cardíaco producida por el empate 86-86, con Nowitzki otra vez desbordado.

Triunfo apretado pero tranquilo, resuelto por la penetración de Lebron, el pase por la espalda a Bosh, y la estocada. Y mayor tranquilidad, mientras no aparezca en Dallas un agitador que acompañe a Nowitzki, acelerando la pizarra.

Aunque se habla de la defensa del Heat, la clave ha sido la inseguridad de los Mavericks luego de abrir espacios, penetrar o conseguir posiciones de disparo. El pequeño Barea, utilizado constantemente como soporte, llegó al último cuarto con sólo un punto después de seis tiros de campo y dos libres; Jason Terry se apaga en largos trayectos y Shawn Marion necesita más firmeza.

La intriga ¿quién será hoy el factor clave?, es siempre una ventaja del Heat con tres hombres  desequilibrantes, con la advertencia que Lebron todavía no ha desplegado su capacidad de destrucción…Se considera, más allá de las tres victorias por 4-1 en estos Play Offs, que no puedes  derrotar al Heat dos veces seguidas, pero ellos si lo hacen, y hasta te destrozan, por disponer de un mejor armamento. Es por eso que Dallas tiembla.

Una derrota hoy sería mortal. ¿Cómo ganar tres seguidos con la soga al cuello y los dos últimos juegos en Miami?. Cierto, barrieron a los Lakers, pero por lo visto en los tres primeros juegos en esta final, los Mavericks estarían a punto de ser barridos no 2-1. Así que esta noche, la diferencia puede ser algo más que el dedo lesionado de Nowitzki.

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