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De pronto, los dos equipos parecían estar en una selva oscura. Apenas podían ver sus manos, pero no los aros, mientras el final de juego se acercaba a bordo de un tren bala.

Ningún disparo entraba. Cualquier distancia parecía imposible, y el balón saltaba de las manos provocando pérdidas desesperantes. Después de perder una ventaja de 9 puntos  obtenida en el inicio de ese último período (74-65), la tensión era agobiante. La multitud de pie estrangulada por el suspenso. ¡Qué importaba jugar bien o mal si se conseguía la victoria!

Se impuso Dallas 86-83 entre ese oleaje de inseguridad con la filtrada de Nowitzki faltando 16 segundos y los dos libres de Terry con 6.7 segundos pendientes, neutralizando el doble de Wade. Con la urgente necesidad de un intento de tres puntos, la bola escapó de las manos de Wade, quien la recuperó angustiosamente, entregando a Miller, pero el escopetero falló en el último grito del drama y el todopoderoso Heat, cayó de rodillas, dejando abierta una gran interrogante ¿Cuál de estos dos equipos verdaderamente mete miedo?.

Con la serie 2-2, Dante diría que ahora se encuentran en el purgatorio, entre el infierno y el cielo, sin vaticinios claros, porque el Heat no ha sido el equipo “matador” que esperábamos, y porque Dallas, aún con Nowitzki atacado por una fiebre, fue capaz de escarbar profundo en el gigantesco baúl que almacena su espíritu de lucha, y ensayar otra re-encarnación inesperada para salir del hoyo.

¿Cómo fue posible que por algo más de cinco minutos, entre el doble de Chandler aprovechando robo y entrega de Wade faltando 7:31, y los dos libres de Bosh acercando al Heat 80-82 después de dos tiros desde la línea de Nowitzki, el Heat –perdiendo un balón tras otro– se metiera en el congelador.

Ni siquiera las fallas consecutivas de Terry, Chandler y Nowitzki, en medio de un aturdimiento inexplicable, porque todas fueron situaciones claras, agitaron la adrenalina del Heat, que vio la impetuosidad de Lebrón reducida a solo 8 puntos, por 32 de Wade y 24 de Bosh. Por el resucitado Dallas, Nowitzki marcó 21 con 11 rebotes, Terry 17 y Marion 16. La primera mitad terminó 47-45 a favor del Heat.

Lo único seguro es que la serie regresará a Miami.

dplay@ibw.com.ni