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Debilitado inesperadamente el empuje que caracteriza al feroz Lebrón James, la gran posibilidad de un resurgimiento espectacular por parte del Heat regresando a Miami, depende del accionar que pueda desplegar el versátil Dwayne Wade, fuera de combate por 13 minutos en el quinto duelo, consecuencia de un fuerte golpe en la cadera. Pese a ese inconveniente que lo obligó a fajarse en desventaja, cuando reapareció en el escenario, Wade volvió a tiempo para ser el máximo anotador del Heat con 23 puntos, realizando 8 asistencias, pero decreciendo en los rebotes al tratar de evitar su máxima exigencia física.

Impactante durante las series con Celtics y Bulls, que el Heat resolvió favorablemente 4-1, Lebrón fue cinco veces el mayor anotador en esos diez juegos, llegando a registrar 35 puntos, 15 rebotes y casi 10 asistencias en la misma noche. Ese es el James que no hemos podido ver en las derrotas consecutivas sufridas por el Heat en Dallas, y que lo han colocado contra las cuerdas.

Ha sido Wade la figura cumbre de ese equipo ahora herido, incluso con su cadera crujiendo y el dolor reflejado en su rostro, pero sin alcanzar la incidencia de Nowitzki, sobre todo en los cierres de juego, como lo ha hecho el alemán aún estando atacado por la fiebre. La pérdida de Wade por tanto tiempo y la reducción de Lebron a sólo dos puntos en el último período, afectaron al Heat pese al esfuerzo de Bosh, en tanto, el “agigantamiento” del pequeño Barea con 17 puntos, acertando cuatro triples en cinco intentos y facilitando 5 asistencias, y el aporte ofensivo de Terry, con sus 21 puntos, constituyeron un gran respaldo para Nowitzki, que proporcionó 29 en otro alarde de última hora.

Con el partido 100-100 después del triple de Terry, respondiendo al logrado por Wade, se esperaba otra diferencia angustiosa, como las registradas en los últimos tres juegos, 95-93 para Dallas, 88-86 a favor del Heat y 86-83 prevaleciendo los Mavericks y empatando la serie 2-2. Sin embargo, el Heat se detuvo y Dallas se activó, lo que permitió una ventaja por 112-103, impensable faltando tres minutos.

¿Qué ha pasado con el Heat tan funcional visto contra Celtics y Bulls? La esperanza que late en Miami, es presenciar un resurgimiento que tiene que incluir, además del accionar efectivo de Wade y el aporte de Bosh, la capacidad de destrucción que ha hecho famoso a Lebron.