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Ver el estado en que se encuentra la primera pista de tartán instalada en Nicaragua hace unos años, da ganas de llorar. Da la impresión de que fue inaugurada en tiempos de Frutos Chamorro, y que nunca la atendieron. Se explica que el material era tan deficiente que se rajó, se cuadriculó, se hinchó, y se convirtió en intransitable. Algo caótico.

Se hizo un reclamo, y ahora se anuncia que llega una pista de verdad con la calidad deseada, y que pronto será instalada por mano de obra especializada con adecuada supervisión. Cada centímetro estará garantizado.

Vamos a confiar en eso, lo que obligará a la Federación de Atletismo a tomar un reto nada exigente: mejorar marcas que tienen barbas y andan en silla de ruedas, marcas que aún en la época en que fueron impuestas, no tenían mayor significado, sin embargo, muchas se mantienen contra viento y marea, como si no hubieran pasado más de 40 años.

Todavía buscamos un corredor de 10.5 seg. en cien metros, un saltador capaz de superar los dos metros en altura, un lanzador de bala que se extienda más allá de los 16 metros, un cuatrocentista de 48 segundos, en fin, que se produzca “algo nuevo”, alentador.

En 1968, hace 43 años, Juan Argüello corrió los 200 metros en 21 segundos con 9 décimas en los Olímpicos de México. Uno se pregunta: ¿Es una marca tan buena como para seguir siendo un reto mayúsculo? Solo Harold Pérez con 21.84 en 1986, cuando Maradona estaba de moda, la ha superado. Desde hace largo rato, el tiempo de 10 segundos con 7 décimas de Roberto Guillén en los cien metros, es lo más resplandeciente.

En 1977, un improvisado David Green registró 7 metros con 12 centímetros en salto largo, durante los Juegos C.A. realizados en San Salvador. Sorpréndanse, solo Nelson Navarro con su brinco de 7.38, en 1988, ha logrado algo mejor. Es como si el progreso de nuestro atletismo viajara en carreta.

Creo que solo dos veces, con Carlos Aguirre y Frank Almendares en los años 80, se superaron los 49 segundos con 13 milésimas en los 400 metros, establecidos por Francisco Menocal en 1968. La marca de 2 minutos y 07 segundos en 800 metros establecida por Xiomara Larios en 1980, sigue intacta, imperturbable, junto con 55.89 en 400 de la misma atleta en 1980. Se han logrado ciertas marcas, pero muy pocas en tan largo tiempo, considerando lo super-discretas que son las cifras perseguidas.

Ahora que llega la pista, el atletismo nica debe levantarse de la lona y tratar de correr.