•  |
  •  |

En el estadio Olímpico del IND se vivió algo que casi nunca ocurre en nuestro balompié. Estaba casi lleno con un ambiente sin violencia y mejor aún, se jugó buen nivel de fútbol, sobre todo, del club de Corea del Sur Ansah Hallelujah que empató 1-1 con un Ferreti “reformado” pero prácticamente sin variantes en su planteamiento.

Los coreanos comenzaron fríos en medio de un ruido ensordecedor por las casi ocho mil personas adentro. Ferreti quiso aprovechar esas circunstancias, su condición de local y el hecho de conocer mejor el terreno, exhibiendo además sus jugadores “nuevos”.

Pero poco a poco el Ansan fue conociendo al rival y ajustando el balón a su juego y mientras ocurría esa transición, los capitalinos intentaron algunos ataques en los que exhibió un dominio excepcional de su la portería de parte del coreano Kang Jun Woong.

El Ansan mostró una gran disciplina táctica en todas sus líneas y dio tiempo para ver algunas figuras como Jang In Jun que ofrecía idas y venidas con velocidad y dominio de balón por la banda, también Lee Joo Sung el delantero del club demostró su clase.   

Después de un primer tiempo sin goles, el Ansan ofreció una cátedra a los ferretistas de cómo presionar la salida, tocar de primera y hacer cambios con una precisión extraordinaria que puso en varias opciones claras de gol con Sung y Park Han Woon, quien precisamente definió al minuto 64 cuando recibió un pase largo desde la banda y remató frente al guardameta Denis Espinoza.

Unos minutos más tarde, el técnico de los coreanos cambió casi todo el plantel y parece que tomó vida Ferreti, pues tocó de nuevo el balón en terreno rival y así pudo lograr el tanto del empate al minuto 64 por medio de Milton Bustos. Quizá la federación ahora se arrepienta, aunque difícil con su arrogancia, el no haber aceptado un fogueo con este club.