•   Francfort  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Estados Unidos y Japón disputan el domingo en Fráncfort (18h45 GMT) la final del sexto Mundial de fútbol femenino, en busca de suceder en el palmarés de la competición a Alemania, que ganó las dos últimas ediciones y que se despidió de 'su' torneo en los cuartos.

Las norteamericanas parten como favoritas por su historia y su tradición, avaladas por haber ganado los dos últimos oros olímpicos y por tener dos Mundiales ya en su cuenta particular (1991, 1999), lo que podría suponer un tercero, algo que hasta ahora nadie ha conseguido.

Frente a ellas estará un Japón que ha sido la gran revelación de Alemania-2011, pasando de estar a punto de no competir tras el sismo y tsunami que sufrió su país en marzo a derribar a dos gigantes en las últimas rondas, Alemania y Suecia, y llegar a la final con el mejor fútbol del campeonato.

"Es algo difícil y a la vez fenomenal, vamos a jugar una final de un Mundial y sería precioso ser campeonas del mundo sólo tres años después de ser campeonas olímpicas", comentó la entrenadora de las estadounidenses, Pia Sundhage.

Por historial de duelos anteriores, Estados Unidos podría estar muy tranquilo, ya que nunca ha caído ante las japonesas en las veinticinco ocasiones en las que se han visto las caras en categoría absoluta femenina, con un balance muy positivo de veintidós triunfos y tres empates.

En este 2011 han sido tres las ocasiones en las que se han enfrentado y siempre la victoria cayó del lado norteamericano, primero en la Copa del Algarve en marzo (2-1) y luego en dos amistosos premundialistas (ambos 2-0), en la recta final hacia este torneo en Alemania.

En esta Copa del Mundo, las niponas, cuartas en el ránking mundial de la FIFA, superaron por primera vez los cuartos de final, su techo histórico, y lo han hecho con un gran fútbol que ha sido incluso comparado de manera insistente con el estilo de Josep Guardiola en el FC Barcelona.

"No puedo realmente comparar nuestro estilo al de otros equipos. Este equipo se forjó en los Juegos Olímpicos de Pekín, desde entonces llevamos jugando juntos tres años y hemos madurado juntos", comentó Sasaki.

La final supondrá además el duelo entre dos goleadoras, Abby Wambach en el 'Team USA' y Homare Sawa en las 'Nadeshiko', que están en plena pugna por la Bota de Oro a la máxima anotadora, donde cuentan con tres y cuatro dianas respectivamente.

La brasileña Marta, eliminada con su equipo en cuartos por Estados Unidos, estará muy atenta porque actualmente lidera esta clasificación, con cuatro goles y dos asistencias, por delante de los cuatro y una asistencia de Sawa.

Estados Unidos y Japón accedieron a esta final como segundos de sus respectivas llaves, tras ganar sus dos primeros partidos y caer en el tercero ante Suecia (2-1) e Inglaterra (2-0) respectivamente.

Desde entonces, su trayectoria ha ido de éxito en éxito, aunque no siempre lo tuvieron fácil.

Estados Unidos, con diez durante casi una hora, empató en el descuento de la prolongación (120+2, 2-2) ante Brasil, gracias a Wambach, antes de imponerse en los penales de los cuartos y luego sufrió ante Francia, a la que superó 3-1 con dos goles en la recta final, ya que el partido fue 1-1 hasta el minuto 79.

Las japonesas dieron la gran sorpresa en cuartos ganando en la prolongación a las anfitrionas y bicampeonas alemanas (1-0) y tuvieron luego una semifinal más tranquila ante Suecia (3-1), que llegaba como favorita tras haber ganado sus cuatro encuentros anteriores.