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¿Qué es más insólito, que el insistente, vertiginoso y desequilibrante ataque brasileño con Pato, Ganso, Neymar, Robinho y Santos incorporado, no pueda marcar un gol en 120 minutos frente a un equipo que se defendía a como fuera, respaldado por un arquero come arañas, o que en la tanda de penales, Elano, Thiago, Santos y Fred, hayan fallado cuatro disparos consecutivos, luciendo inferiores a Lula, con esa edad y ese peso, desde los doce pasos?

Doblegado 2-0 por los penales ejecutados por Estigarribia y Riveros, que zumbaron encima del vuelo anticipado de Julio César, Brasil, un permanente favorito para ser finalista en cualquier torneo que se invente, y ganador de cuatro de las últimas cinco Copas América, ha quedado eliminado. ¡Claro que le duele al espectáculo!

 

Sin Colombia, el mejor equipo de la fase de grupos; sin Argentina, cargada con superastros de la Liga Española encabezados por Messi; y sin Brasil, esta Copa América del 2011, se ve quebrada antes de sonar el silbato de las semifinales, que se inician mañana.

Paraguay resistió tan bravamente como pretendía hacerlo Leónidas en Las Termópilas, y logró mantener el 0-0, porque el arquero Villar detuvo pelotas imposibles, como esos dos remates de Pato a quemarropa en los minutos 72 y 81, uno de ellos sacado milagrosamente con la pierna. También contribuyó el poste devolviendo un tiro de Ganso, y la aparición oportuna de un defensa rechazando en la propia raya de sentencia.

Difícilmente se podía pensar que Paraguay, oponiendo voluntad y firmeza para aguantar, sobreviviría a la flexibilidad y capacidad para aplicar variantes que garantizaba Brasil con sus figuras cumbres en la línea de fuego, pero no solo lo hizo, abrazando una montaña, sino que cabalgando sobre una rareza, sin ganar en cuatro partidos registrando cuatro empates, avanzó a semifinales.

Si faltaba otro resultado sorprendente, lo proporcionó el evolucionado y retador equipo venezolano, liquidando a Chile 2-0, sacándole máximo provecho a dos jugadas con el balón quieto, concretadas por Vizcarrondo con un cabezazo en el minuto 34, para adelantarse 1-0, y Chichero, tomando una soltada de pelota del arquero Bravo, y acertando una cachetada en la frontera del área pequeña, quebrando ese equilibrio 1-1, establecido por “Chupete” Suazo en el minuto 69, recibiendo de Alexis Sánchez.

 

Entre tantos imprevistos, el mayor debe ser ver a Venezuela en semifinales, incluyendo su épica remontada de aquel 1-3 frente a Paraguay. Nunca antes el fútbol venezolano había volado tan alto en un torneo internacional, como en esta Copa, y eso obliga al reconocimiento pleno de su progreso.

Así que las semifinales serán Uruguay-Perú, y Paraguay-Venezuela. Levanten la mano quiénes llegaron a sospechar estos cruces.

dplay@ibw.com.ni