•   Buenos Aires, Argentina  |
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La selección de fútbol de Uruguay hizo historia este domingo en el estadio Monumental de Buenos Aires al golear 3-0 a Paraguay en la final de la Copa América-2011, para convertirse en la más laureada del certamen continental con 15 títulos.

El goleador Luis Suárez, a los 11 minutos, y el delantero Diego Forlán, a los 41 y 89, fueron los autores de los tantos del triunfo de Uruguay que logró su tercera Copa América en Argentina, tras adjudicarse las ediciones de 1916 y 1987.

Suárez, goleador de la celeste con cuatro tantos, se erigió en el mejor jugador de la final coronando un excelente rendimiento en los seis partidos que lo transformó en el más destacado de la Copa.

El equipo dirigido por Oscar Tabárez logró de este modo quebrar la paridad con Argentina de 14 títulos continentales per cápita.

Uruguay fue una aplanadora en la parte inicial, cuando anotó los dos tantos, mientras en la etapa final se dedicó a administrar el resultado pese a atravesar por algunos sobresaltos, pero esperaba de contragolpe y así fue como Forlán sobre el filo del partido selló la contundente victoria.

La albirroja intentó reaccionar en la parte complemengaria y avisó con un disparo del delantero Nelson Haedo Valdéz que desvió el portero Fernando Muslera y rebotó en el horizontal, pero no hizo mucho más para dar vuelta una historia que estaba escrita desde la primera etapa.

Paraguay frenó en la final un infrecuente recorrido que abarcaba sus cinco partidos anteriores sin haber logrado triunfo alguno, incluidas definiciones en tanda de penales en cuartos de final ante Brasil y en semis frente a Venezuela.

La celeste fue una tromba en la primera etapa que arrasó a la aguerrida selección guaraní y se fue al descanso con una clara diferencia 2-0, pero estuvo a tiro de llevarse al vestuario un resultado parcial más contundente.

Suárez, el mejor jugador de la Copa, mantuvo en vilo a la defensa albirroja con sus veloces apariciones y en una corrida letal abrió la cuenta a los 11 minutos luego de quitarse una marca con un disparo que pegó en el vertical derecho y entró en el marco del arquero Justo Villar.

Los dirigidos por Oscar Tabárez siguieron insistiendo con mortíferos contragolpes y al minuto 41 Diego Forlán lanzó un remate fortísimo que marcó el 2-0, cortando una racha personal de 13 partidos sin anotar con la casaca celeste.

Uruguay formó una columna vertebral con Diego Lugano en defensa, Egidio Arévalo Ríos en el centro y el duo imparable de Forlán y Suárez en ataque, que le anuló a Paraguay toda posibilidad de reacción.

Una jugada aislada tras un centro de Iván Piris que Nelson Haedo Valdéz desvió sobre el horizontal de Fernando Muslera al minuto 14, fue todo lo que presentó Paraguay en ofensiva en la primera etapa.

No le alcanzó al conjunto guaraní el acertado trabajo de Néstor Ortigoza en el centro del campo, porque el jugador de San Lorenzo de Argentina se quedó sin interlocutores para elaborar juego y Paraguay se dejó dominar por la impotencia.

La selección uruguaya, experta en este tipo definiciones, se llevo su decimoquinto título respaldada en una de las mejores delanteras del mundo, formada por Forlán y Suárez, pero sobre todo por un afiatado esquema de juego que mantiene sin fisuras desde el Mundial Sudáfrica-2010, cuando logró el cuarto puesto.