•  |
  •  |

Luis Suárez iluminando todo el frente de ataque con su accionar vertiginoso y desequilibrante, y Diego Forlán, reapareciendo como mortífero definidor, un auténtico tigre en el área, llenaron con tres goles la Final de esta Copa América tiñéndola de celeste, manteniendo a Paraguay en la lona, con muy pocas opciones de levantarse.

Saltando a la cancha con esa agresividad “estilo Roberto Durán”, Uruguay ejerció una presión intensa consiguiendo ese gol abridor de Suárez, tomando un rebote en el área y resolviendo como “matador”, enganchando la pelota con su derecha, y disparando con la zurda. Un leve desvío provocado por el defensor Darío Verón, llevó el balón hasta el poste izquierdo, pero la diagonal trazada, terminó en las redes con Villar inutilizado, para el 1-0 en el minuto 11.

Los cinco tiros de esquina cedidos por la defensa guaraní, y las posibilidades consecutivas del ataque charrúa, incluyendo dos de Suárez, la primera en el propio arranque del juego, grafican la forma como se volcó Uruguay en busca del resultado, que significaba su trofeo número 15 en Copas América.

Raramente precipitado, el equipo uruguayo fue marcado por tres tarjetas amarillas entre el minuto 23 y el 29, pese a que Paraguay, sin ideas claras para sus proyecciones, carecía de llegada. Al minuto 41, el primer gol de Forlán en la Copa recibiendo una entrega inmediata de Arévalo desde atrás, y aplicando una estocada de zurda, imparable, estableció un tranquilizante 2-0.

Lo más cerca que estuvo Paraguay de recortar la diferencia, fue cuando Haedo Valdez en el minuto 53, entrando por la izquierda, continuando una oportuna recuperación, disparó con derecha. Muslera –que estuvo bostezando la mayor parte del juego- arañó el balón antes de verlo rebotar en el horizontal.

El tiro de gracia, el golpe de nocaut lo asestó Uruguay en el minuto 89, con Arévalo recuperando en el aérea celeste, saliendo y conectando con Cavani por la izquierda, quien envió un largo y preciso a cambio hasta Luis Suárez por la derecha; el incontrolable Suárez entregó el balón con la cabeza a Forlán que penetraba por la izquierda, y este culminó la formidable contraofensiva con una cachetada de zurda, frustrando a Villar. El 3-0 no admitía la menor discusión.

Uruguay abrillantó el cierre de esta Copa con la demostración ofrecida ayer en el Monumental, haciéndonos recordar el equipo que vimos en Suráfrica. Suárez, también sin discusión,  fue seleccionado como el jugador del torneo.