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  • EFE

El Real Madrid saldó su último compromiso preparatorio europeo, estación de paso previa a la gira asiática, con su quinta victoria en la pretemporada, ante el Leicester 2-1, que subrayó las numerosas variantes y el tremendo potencial del plantel de José Mourinho, que ya incorporó al rodaje al argentino Gonzalo Higuaín y al alemán Nuri Sahin, que no llegó a saltar al campo.

Mourinho conjugó para la ocasión a las flamantes incorporaciones y a alguno de los que menos minutos ha dispuesto en la pretemporada. El francés Rafael Varane y el portugués Fabio Coentrao salieron de inicio junto a Esteban Granero, Rafael Albiol, el meta Adán o José Callejón. También Kaká. Una nueva oportunidad para que el brasileño se reivindicase en una plantilla plagada de opciones.

El Karim Benzema, una de las mejores noticias de la preparación se mantuvo en el once inicial. Al que volvió Sergio Ramos, recuperado de su lesión. Leicester se volcó con la visita del Real Madrid. Llenó sus asientos el King Power Stadium y no cesó en el aliento al espectáculo. Fútbol inglés en estado puro.

El ritmo fue alto desde el inicio. Benzema en combinación con Kaká tuvo la primera ocasión.

Sin embargo, la mejor fue la de Coentrao, a los veinte minutos, que se encontró con Kasper Schmeichel encima en un mano a mano claro. Igual que el disparo de Sergio Ramos desde fuera del área que se fue rozando el palo.

Pero al borde del descanso apareció Benzema, que rentabilizó el fallo de un defensa local, sorteó al meta y, con generosidad, regaló el gol a Callejón, que solo tuvo que empujar el balón.

Está Benzema en un momento dulce. Todo le sale al galo, que firmó la autoría del segundo, cuando, en la segunda parte, finalizó un contraataque masivo entre Coentrao y Marcelo, que remató primero al poste. El francés recogió el rechace y marcó.

Ya con el partido cerrado el conjunto del sueco Sven-Goran Eriksson encontró premio a su resistencia y entusiasmo. Lee Peltier sacó de banda y envió el balón al corazón del área.

Lloyd Dyer, sin oposición, en un desajuste defensivo madridista, empalmó el balón y estableció el 2-1.