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  • EFE

El Real Madrid se entrega a la figura de José Mourinho, que afronta su segunda temporada en el Real Madrid añadiendo labores de manager a las de entrenador, para confeccionar una plantilla hecha a su medida, con un ejército dispuesto a luchar ante todo para buscar la hegemonía y frenar al Barcelona.

Si la presencia de Mourinho siempre aseguró títulos en su carrera. A la Copa del Rey conseguida en su primera temporada en el Real Madrid, la exigencia asciende en la segunda, cuando según el portugués sus equipos alcanzan el máximo nivel. Cortar el poderío del Barcelona en Liga, tras ver como su eterno rival venció las tres últimas, y conquistar la deseada 'décima' Copa de Europa son los grandes retos.

Para ello Mourinho no necesita fichajes de relumbrón y sigue asumiendo la responsabilidad. La temporada pasada la filosofía de Florentino Pérez sufría un giro. El fichaje 'galáctico' no fue ningún jugador sino el entrenador. Se mantiene para una nueva campaña, en la que el Real Madrid se retoca en posiciones donde flaqueaba pero dejó escapar a una estrella como el argentino 'Kun' Agüero y pelea para traer a mitad de campaña a otra por hacer como el brasileño Neymar.

Con menos desembolso que en años precedentes, el fichaje del portugués Fábio Alexandre da Silva Coentrao ha sido el más caro. El jugador que será comodín para Mourinho, ha costado 30 millones de euros al Real Madrid en una operación encarecida por el interés de numerosos equipos grandes europeos.

Salvo la llegada del turco Nuri Sahin, mejor jugador del último campeonato alemán con el Borussia Dortmund (10 millones de euros), que puede aportar calidad y estilo en el centro del campo madridista. El resto de llegadas refuerzan la idea de lucha y compromiso.

Un jugador de futuro, Varane, apadrinado por Zinedine Zidane para el centro de la defensa (10 millones), y los luchadores Hamit Altintop (libre desde el Bayern) y José Callejón (repescado al Espanyol por 5 millones), cierran un proyecto cuya base se puso en las temporadas precedentes.

La línea de contrataciones se ha respaldado en el buen resultado de la pasada temporada con fichajes de jugadores como el alemán Mesut Özil o el argentino Ángel Di María. Futbolistas desconocidos en España pero que triunfaron desde el primer momento. Unidos a la base de futbolistas jóvenes pero contrastados internacionalmente, el Real Madrid tiene equipo para presente y futuro.

En el capítulo de salidas encuentra más complicaciones. La retirada de Jerzy Dudek, el traspaso de Ezequiel Garay al Benfica o las cesiones Sergio Canales y David Mateos, a Valencia y Real Zaragoza respectivamente, causaron menos problemas. El atasco lo sufre en el intento de venta de Fernando Gago, 'Lass' Diarra más la salida de dos futbolistas a los que no quiere Mourinho: Royston Drenthe y Pedro León.

El broche de oro sería la llegada de un delantero. Hasta que aterrice Neymar, Mourinho quiere el regreso de Emmanuel Adebayor. El portugués trabajará a su gusto, sin las interferencias de las que siempre acusó a Jorge Valdano, a quien sustituye por alguien de su confianza, Zidane. Florentino Pérez le concedió sus deseos. Ahora debe responder con la Liga 32 para el madridismo y la 'décima' Copa de Europa.