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  • AFP

El Real Madrid, que se clasificó en segunda posición por detrás del Barcelona por tercer año consecutivo en la Liga española de 2010-2011, que cayó de nuevo en manos del equipo catalán, busca romper la serie de tres títulos ligueros seguidos del club azulgrana.

El año pasado, el equipo madrileño ganó la Copa del Rey, derrotando al club azulgrana, y llegó a las semifinales de la Liga de Campeones, donde fue eliminado por el Barça. Sólo esos resultados habrían sido buenos para cualquier club, pero el Real Madrid no es como el resto de equipos.

Para el grupo que dirige el portugués José Mourinho, la presente temporada marca el décimo aniversario de la última 'Champions' conquistada por el club 'blanco', y hacerse de nuevo con la Liga española y la Liga de Campeones se está convirtiendo en una obsesión en la entidad de la capital española.

Mourinho, gran protagonista del último capítulo en el que se evidenció la gran rivalidad entre Real Madrid y Barcelona, en la Supercopa de España, que se llevó el equipo que dirige Josep Guardiola, está satisfecho con su plantilla, que cree que no está muy lejos del nivel que ofrece la de su gran rival.

"Hicimos un buen trabajo este verano. No quiero que nadie del núcleo del equipo se vaya y no necesito que nuevos jugadores entren", manifestó Mourinho antes de la derrota en la Supercopa española.

Hasta la fecha, cinco jugadores se han incorporado a la plantilla 'blanca' de cara a la campaña 2011-2012. Se trata del luso Fabio Coentrao, José María Callejón, los turcos Hamit Altintop y Nuri Sahin, y el francés Raphael Varane, aunque ninguno de ellos tiene el perfil de galáctico.

Callejón es producto de la cantera del Real Madrid, que protagonizó tres buenas temporadas en el Espanyol, mientras que Coentrao ofrece un perfil de futbolista versatil, por el que se pagaron 30 millones de euros.

Por su parte, tanto Altintop como Sahin llegaron del Bayern Múnich y Borussia Dortmund, respectivamente, para reforzar el centro del campo.

Por lo visto, en el empate 2-2 y en la derrota 3-2 de la Supercopa, el equipo de Mourinho parece haber mejorado respecto al resultado de 5-0 liguero encajado en el Camp Nou, el pasado mes de noviembre.

Pese a la controversia sobre la agresión del técnico portugués al segundo entrenador del Barcelona, Tito Vilanova, en la tangana con la que acabó la Supercopa, el madridismo confía en que la distancia que le separa del Barça se siga reduciendo esta campaña.

En este contexto, el luso ha puesto mucha fe, y sigue creyendo, sobre todo, en los jugadores del la pasada temporada.

El portugués Cristiano Ronaldo y el argentino Gonzalo Higuaín serán, previsiblemente, los goleadores del equipo, y tendrá que ganarse ese estatus el francés Karim Benzema, quien demostró en pretemporada estar muy en forma.

Asimismo, el club y sus hinchas están volcados con Mourinho y su plantilla. "Los aficionados están con nosotros y me siento mejor que nunca y preparado para traer trofeos aquí", afirmó Mourinho, a cuyo primer entrenamiento en el Santiago Bernabéu asistieron este verano (boreal) 55.000 aficionados.