•  |
  •  |

Usain Bolt confirmó que tiene una capacidad única para asombrar en las grandes citas del atletismo. Esta vez, sin embargo, lo que hizo no tuvo nada de excelso y mucho de torpeza.

En un fallo inverosímil para un atleta de su categoría, Bolt cometió una salida en falso en la final de los 100 metros del Mundial de atletismo. Sí, el hombre que ha dominado la velocidad pura en los últimos tres años fue descalificado por salir antes de tiempo.

Ahora hay un nuevo rey de la velocidad. Se llama Yohan Blake, su compatriota jamaiquino y compañero de entrenamientos que con una marca de 9.92 segundos fue el único de los finalistas que bajó de los 10. El segundo lugar fue para el estadounidense Walter Dix, con 10.08 y el tercero, Kim Collis, de de Saint Kitts y Nevis con 10.09.

Bolt vio hacerse añicos su ambición de un tercer triplete dorado consecutivo, luego de sus sensacionales exhibiciones en los Juegos Olímpicos de Beijing y el Mundial de Berlín, donde batió las plusmarcas de los 100 y 200.

Esas actuaciones lo catapultaron a un estatus de astro deportivo global, magnificado por su carisma.

"¿Quieren que llore?", se preguntó Bolt. "Olvídense, eso no va a pasar".

Ni dijo más nada sobre la descalificación.

No hubo silueta del rayo que tiene como sello personal tras sus triunfos. Tampoco pudo mostrar su radiante sonrisa. Nada de bailes.

El Bolt que los atónitos espectadores surcoreanos presenciaron fue uno petulante ante un desenlace impensable. El risueñor de 25 años se sacó la camiseta y la azotó contra la pista. Además, se marchó con las manos sobre su cabeza y dándole golpes al muro azulado.

Su error fue inobjetable, ya que salió de los tacos cuando ni siquiera había sonado la pistola.

Lo ocurrido obviamente encenderá el debate sobre el reglamento de las salidas en falso, luego que en 2009 la Federación Internacional ordenó que la primera falta implica descalificación automática.