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¿Qué es lo que nos dejó como material de análisis la derrota por 4-0 sufrida por la Selección Sub-23 de Futbol frente a Costa Rica?

Los dirigidos por Flavio da Silva dejaron en evidencia varios defectos de nuestro futbol, entre ellos, falta de ideas, falta de empuje, errores en entrega y una inocencia que facilita la iniciativa del adversario.

La Azul y Blanco fue ingenua y dejó claro que físicamente tiene mucho trabajo por delante. El técnico brasileño alineó a Henry Maradiaga en la portería, con una defensa poblada que incluía a Osman Delgado, Daniel Rivera, Josué Quijano, Jason Casco y Alejandro Tapia. Una media cancha integrada por Axel Villanueva, Nasser Valverde y Gabriel Avilés y adelante Daniel Reyes y Norfran Lazo.

Vamos, seamos justos. Nicaragua lo hizo bien durante los primeros 26 minutos, logró ahogar en la salida a los ticos que no lograban encontrar espacios, que no lograban encontrar aire. El trabajo colectivo nica fue efectivo en la destrucción, la defensa trabajó bien y solucionó, pero por escasos minutos.

A los 5´ los nuestros tuvieron una jugada clara, Norfran Lazo desbordó y fue derribado en el área, el central no quiso marcar el penal y decretó tiro libre, que no supimos aprovechar. A los 11´y a los 26´dos jugadas colectivas nuestras pusieron en dificultades a los vecinos. Pero paremos de contar, después de esto volvimos a la realidad, a nuestra triste realidad.

Costa Rica marcó al 26´por medio de Josué Martínez en un error de marcación de Daniel Rivera. Al 36´ gol de Diego Madrigal en una nueva pérdida defensiva ahora de Jason Casco quien fue remplazado por Oscar Castellón. La segunda parte fue simplemente tormentosa, no logramos tener el balón, los ticos abusaron de nosotros, de nuestra inercia táctica y los ingresos de René Montoya y Eulises Pavón fueron inútiles.

Al 51´ cayó el tercero de los ticos, un centro desde la izquierda encontró a Diego Brenes, que había ingresado hacía cuatro minutos, solo y sin marca, el balón ingresó ante la displicencia de Henry Maradiaga. El suplicio terminó al 62´ con la anotación de Josué Martínez que robó el balón cuando nuestra defensa quiso salir tocando.

Al final, fue más de lo mismo, Nicaragua sin carácter y sin deseo, con esa ingenuidad preocupante. Daniel Reyes sigue demostrando que no puede y no debe ser parte de selecciones nacionales, y queda en evidencia que la condición física de la Sub-23 fue mediocre. Con este partido, hemos vuelto a lo mismo, independientemente que el rival que tuvimos en frente es un rival mundialista, lo visto obliga a intensificar trabajo, revisar planes.