•   Las Vegas/Nevada Enviado Especial/END  |
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¡Impactante! ¡Brillante! ¡Feroz, cautivador y contundente!.. Tantos calificativos que se merece este destructivo peleador nicaragüense y aún campeón mundial de las 108 libras AMB, Román ‘Chocolate’ González, que ayer hizo temblar hasta la médula espinal a su rival mexicano Omar ‘Lobito’ Soto, quien terminó noqueado a los 36 segundos del round dos, después de que el árbitro Robert Byrd le contó hasta 10 y podía seguir haciéndolo, porque ese muchacho no se levantaba ni con el himno de México.

La obra maestra de Román la empezó a esculpir desde el inicio de la contienda, con sus constantes jabs de izquierda y ganchos, combinados a la perfección con sus cruzados de derecha, que permearon la pobre defensa de Soto, quien jamás esperó que esa llovizna ofensiva se convirtiera en un huracán.

‘Chocolate’ lo fue probando, castigó con autoridad pero con paciencia, no se abalanzó porque su estrategia estaba diseñada para hacer daño, minar al rival y luego descargar su feroz ofensiva.

El primer asalto fue para Román y así también lo vieron los jueces que llevaron las tarjetas, que le marcaron el 10-9. Cuando sonó la campana del segundo episodio, la orientación de Arnulfo Obando, entrenador de ‘Chocolate’, fue insistir con los ganchos a la zona abdominal, y el campeón, como buen soldado, hizo eso.

Sus descargas al abdomen hicieron mella, pero el clímax del ataque estuvo en el derechazo a los bajos, un explosivo recto de derecha y un upper de izquierda que terminó enviando a la lona a Soto, quien prefirió quedarse ahí, con su orgullo hecho añicos.

Esta victoria deja a Román con registro de 30 (25 KO)-0, pero lo más interesante es que ha logrado hacer su entrada al mercado estadounidense por la puerta grande. Lució como lo que es, uno de los mejores exponentes mundiales de las categorías pequeñas.

Lo de Román esta noche de sábado en el MGM Grand fue espectacular. Dejó constancia de la dimensión que puede alcanzar en el boxeo, se subió al ring y echó al cesto de la basura la ventaja que le sacó Soto el viernes en la ceremonia de pesaje de 111.5 contra 108.

Fue una batalla de un minimosca contra un peso mosca, una categoría inferior contra una superior, sin embargo, en Nicaragua y aquí en Las Vegas, fueron testigos de ese talento que aún está en construcción. De un jovencito de 24 años que podría volver a defender su corona en diciembre, porque sudó más en los entrenamientos que en la propia pelea ante el azteca ‘Lobito’ Soto, que dejó su récord en 22 (15 KO)-8-2.

¡Brindemos por ‘Chocolate’, por su prometedor futuro!