• |
  • |
  • END

A partir de la próxima semana y por espacio de unos once meses, el Estadio Nacional “Denis Martínez” será objeto de estudios geológicos y estructurales que determinarán su futuro. Estará inhabilitado, pero algo seguro es que no será demolido.

Ésa es la conclusión a la que se llegó ayer, luego de la conferencia de prensa que brindaron los ingenieros Dionisio Rodríguez, Maurilio Reyes, Manuel Reyes y el arquitecto Marlon Torres, en referencia al trabajo que se hará al coloso de concreto, uno de los pocos monumentos arquitectónicos de nuestra ciudad.

El ingeniero Rodríguez, de la UNAN, indicó que a ellos le corresponderá el estudio del suelo, y con la utilización de modernos aparatos le harán una tomografía eléctrica, un acelerógrafo para ver el comportamiento del edificio ante ondas sísmicas, así como el suelo mismo. Eso durará unos cuatro meses.

El otro equipo, que dirigirá el ingeniero Reyes, de la UNI, consiste en el estudio de la infraestructura; se hará pruebas al concreto, como al acero, así como a las torres, que están oxidadas. Calculan que pueden finalizar el estudio en unos once meses.

La información es elemental para agilizar el trabajo, especialmente con los planos finales del estadio, así como la que se recopiló entre 1982 y 1984, cuando se trabajó en la remodelación del Estadio. El ingeniero Carlos Matus, que participó en esa labor, facilitará información sobre la parte estructural, pero aún falta recabar los estudios geológicos que se hicieron, que podrían estar en poder del MTI, Alcaldía o Ineter, que actuaron en su momento.

Un consenso entre los ingenieros es que el problema principal que ha tenido el Estadio es falta de mantenimiento en la parte estructural, así como en los sistemas de desagües, que ha provocado infiltraciones que han oxidado el acero.

Se estima que el costo del estudio alcance los 190 mil dólares, de los cuales, ya se tienen 100 mil para iniciar, y una vez que se tenga el estudio, decidir si todavía es útil y acondicionarlo con la debida seguridad.

Pero el Estadio seguirá en pie, ya que forma parte del plan de recuperación de parques y monumentos que tiene la Presidencia de la República. Si no se puede jugar, será un patrimonio nacional.