Edgard Tijerino
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El quiebre de la barrera del color por parte de Jackie Robinson en 1947 le permitió al cubano Orestes “Minnie” Miñoso, ser el primer negro latino en las Mayores. Eso ocurrió en 1949, con los Indios de Cleveland.

Miñoso hizo su debut en los box scores el 19 de abril de 1949, en un juego de jornada inaugural que abrió Bob Feller contra los Carmelitas de San Luis, que los Indios perdieron 5x1.

Miñoso sólo estuvo en nueve juegos con Cleveland ese año, regresó a los menores, y nuevamente ascendido en 1951, después de ocho juegos, fue transferido a los Medias Blancas de Chicago, con quienes permaneció hasta 1957.

Jugador que estuvo moviéndose en cinco décadas, entró en acción por última vez el tres de octubre de 1980, con los Medias Blancas, a los 58 años.

Su promedio de por vida, de .298 puntos a lo largo de 17 años y 1,835 juegos, tiene un gran significando, agregando que terminó sobre los 300 en ocho temporadas, incluyendo cinco consecutivas.

Pelotero agresivo, rápido y buen fildeador, impulsó mas de 100 carreras cuatro veces, con dos registros encima de los 180 hits, cinco campañas de 100 o más anotadas, y cuatro con 20 o más jonrones.

Otros tres latinos fueron los primeros peloteros negros en sus organizaciones.

El puertorriqueño Saturnino Escalera, quien sólo estuvo en las Mayores durante 1954, fue el primer negro en el roster de los Rojos de Cincinnati. Tenía 24 años y apenas bateó para 159 puntos en 73 juegos.

Otro cubano, Carlos Paula, también en 1954, fue el primer negro en los Senadores de Washington. Sólo pudo participar ese año en nueve juegos, pero continuó con el equipo en 1955 y 1956.

El dominicano Ossie Virgil fue el cuarto latino en ser el primer pelotero negro en un equipo de Ligas Mayores, con los Tigres de Detroit, en 1958. Los Yanquis le abrieron las puertas a un negro en 1955, y vieron entrar a Elston Howard, de mayúscula utilidad.

Después de Jackie Robinson, en abril del 47, Larry Doby, con los Indios, el cinco de julio de ese mismo año, y Henry Thompson, con los Carmelitas de San Luis, en la Liga Americana, el siete de julio, fueron los números dos y tres, rumbo al gran desborde.

El mismo Thompson fue, en 1949, el primer negro jugando para los Gigantes de Nueva York.

Además de Robinson, otro miembro de Cooperstown, Ernie Banks, fue el primer negro con los Cachorros de Chicago, en 1953.