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El triunfo de Oscar De la Hoya sobre Steve Forbes es indiscutible. El Muchacho Dorado ganó de punta a punta pero con un rendimiento muy gris, distante del brillo que ofrecía en otros momentos de su convincente carrera. No fue la pelea que muchos esperaban.

Me sorprendió la opinión de un analista tan conocedor del deporte como lo es Emanuelle Steward, quien calificó la actuación desteñida de Oscar como algo “espectacular”, agregando que había hecho regresar el reloj. Tengo que discrepar con mi buen amigo Steward, a quien respeto mucho, porque el De la Hoya que yo vi, no tiene nada que ver con el De la Hoya que él vio y elogió.

Trabajando para HBO, Steward funcionó como Charles Barkley en la tarea de ser protector de Shaquille O’Neal. Es decir, que Steward como HBO piensa en la revancha De la Hoya-Mayweather programada para el mes de septiembre.

En mi opinión, De la Hoya no sólo no se vio tan bien como en otros tiempos, sino que dio la impresión de haber retrocedido tanto en ejecución como físicamente, lo cual debe preocupar a su equipo de apoyo. Sus reflejos no respondían, y sólo en ciertos momentos mostró agresividad, sin poder sostenerla. Él no fue capaz de sujetar a un peleador como Forbes, considerado apropiado para que De la Hoya impresionara lo suficiente antes de ir en busca de alguien tan difícil como Mayweather.

Puedo decir algo a favor de Oscar, y es que para ser un peleador de 35 años con larga trayectoria, lució bastante bien moviéndose y tirando golpes, pero no para enfrentar a un rival como Floyd Mayweather. Su actual nivel de competencia no permite pensar que tiene posibilidad con Floyd.

No dejen que la gente de HBO y el propio De la Hoya usen su retórica en busca de convencer que la pelea con Mayweather será un gran show. Este Oscar de 2008, ni siquiera se acerca al peleador que fue superado por Mayweather el 5 de mayo de 2007, hace exactamente un año. Y aunque se someta a un ritmo fuerte de entrenamiento, las diferencias son muy anchas.

Aunque ya no pelea tan bien como antes, Oscar sabe hablar y llegar a las multitudes que se interesan por el “Pague por Ver”. Él tiene una sonrisa millonaria que influye aún en los cínicos.

“Miren, voy a ganarle al mejor”, está diciendo De la Hoya después de pelear con Forbes. Él enseñó que su jab puede funcionar, pero no con la rapidez y violencia de antes; que su derecha aparece, pero no es dañina; que resiste golpeo de tipos como Forbes, pero por favor, para enfrentar a Mayweather en menos de cinco meses, lo que mostró no basta. Necesita estar mejor armado.