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“Me voy a tomar una semana de descanso y volveré a entrenar; ahora tengo más claro qué debo hacer para mi próxima pelea”. De esa manera Óscar de la Hoya acabó de sacar conclusiones.

Satisfecho por cumplir con el objetivo de regresar a los tinglados tras un año de inactividad, y complacido por la exhibición hecha frente a su público, De la Hoya, tras la última campanada del combate, ya estaba pensando en la revancha contra Floyd Mayweather el 20 de septiembre.

“Yo les había dicho que este hombre [Forbes] no era fácil y no lo ha sido. Me ha dejado muy buenas enseñanzas este combate, y me ha servido para ponerme muy bien físicamente y hacer decisiones sobre las cosas que vienen”, dijo De la Hoya, quien no evadió el tema de su compromiso contra Mayweather, con el que tiene una cuenta pendiente.

“Vamos a hacer la pelea con Mayweather... sin ningún título en juego, porque la gente quiere esa pelea y yo también quiero la revancha... es como una cuestión personal”, agregó.

Mayweather y De la Hoya se enfrentaron hace justamente un año en Las Vegas, con triunfo por decisión para el “Pretty Boy”, en un combate que produjo records de teleaudiencia en el sistema pago por evento.

Esa pelea generó 120 millones de dólares porque 2.5 millones de televidentes pagaron 59 dólares por presenciar el combate en casa.

De la Hoya es el absoluto rey del PPV, y ha generado 612 millones en 18 combates comercializados dentro de esa modalidad.

La responsabilidad de respetar los números de carrera (39-5 y 30 KO) para la que busca un cierre con broche de oro, y la expectativa de otro gran negocio en el PPV, hacen que toda su energía y los objetivos de su empresa apunten todo hacia el 20 de septiembre, como una primera gran escala para un megacombate en diciembre (con rival por definir), en la que sería su despedida del boxeo.

“Me quedo con la alegría de la gente y con la satisfacción de haber llenado un estadio de fútbol en la última pelea frente a mi vecindario.

La pelea me sirve de mucho porque pude hacer muchas cosas en el ring, y no me cansé, incluso me sentí mas fuerte al final”.

¿Qué cambiarías para la próxima pelea con Mayweather?
“Tengo que mover más la cabeza, este hombre [Forbes] me dio unos buenos derechazos y me lastimó, lo sentí como un picotazo y eso duele mucho. Ya sabía que me iba a hinchar el ojo, porque cuando te dan en el mero ojo es lo que pasa”.

Mover la cabeza para no ser un blanco fácil para Mayweather y tirarle golpes a diestra y siniestra para mantenerlo ocupado, parecen ser las dos primeras pautas en ruta hacia su desafío frente al mejor libra por libra del mundo. Pero antes que todo necesita una rutina de trabajo sin distracciones, para estar en las 150 libras con movilidad y piernas para aguantar la exigencia del rival del 30 de septiembre, que por supuesto es bastante mejor que Steve Forbes.