Edgard Tijerino
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Vicente Padilla parece ir hacia el Sol por la escala luminosa de un rayo. El periodismo de Texas ha volcado todos sus elogios sobre el enérgico y efectivo trabajo realizado por el derecho pinolero, ganador de seis juegos.

“Ha sido la roca de la rotación, el factor clave para que los Rangers ganen 15 de sus últimos 21 juegos, mientras se imponen en siete series consecutivas”, escribe T. J. Sullivan en la página de las Ligas Mayores. En tanto, Jeff Wilson, del Star Telegram, agrega: “Eso no se veía desde que Bill Clinton fue presidente por primera vez”.

Con balance de 4-0 y un impresionante promedio de 1.60 en efectividad durante sus últimas cinco aperturas, producto de seis carreras limpias a lo largo de 33 entradas y dos tercios, Padilla se ha apoderado con autoridad de la jefatura de la rotación. Y eso, no está sujeto a discusión.

Los Rangers han estado con su pitcheo abridor constantemente “enyesado”. Kevin Millwood, Jason Jennings, Brandon McCarty, Luis Mendoza y Kason Gabard, han pasado por la lista de inhabilitados; mientras Padilla permanece en pie de lucha, evitando malas rachas, enderezando al equipo, asumiendo la mayor responsabilidad.

Sullivan tiene razón: “Es la roca”, la razón por la que los Rangers, después de un inicio de temporada terriblemente frustrante con 7-16, hayan logrado llegar a los .500 de porcentaje con 22-22, antes de las derrota de Kason Gabard ayer.

Claro, el equipo ha funcionado también ofensivamente: los jonrones de Bradley y Byrd proporcionaron a Vicente el apoyo que necesitaba para su sexto triunfo; Josh Hamilton ha estado agitado con su explosivo bate; y los 51 vuelacercas de los Rangers, es la cifra más alta de la Liga.

Texas ya está presionando al sorprendente Oakland y los favoritos Angelinos en el Oeste de la Liga Nacional, mientras varios abridores se reincorporan para pelearles espacios a Sydney Ponson y Scott Feldman.

El joven de 25 años, Hunter Pence, considera que las bolas de humo de Vicente han sido las más “eriza-pelos” que ha visto. “Me trabajó con mucha dureza. No me sentí nada cómodo frente a sus envíos. Él te saca de ritmo, te desequilibra”, manifestó.

Lo más llamativo de Padilla es que después de utilizar 81 lanzamientos en las cuatro primeras entradas, sólo realizó 24 para liquidar los siguientes tres innings. “No es que tarde en calentarse, pero una vez se acomoda en el juego, crece su dominio”, dijo el timonel Ron Washington.

Padilla regresará a las brasas contra Minnesota y Tampa en sus dos últimos inicios en mayo, sin entrar en acción contra los Indios. Todos estamos pendientes de verlo ganar tres juegos mensuales que lo llevarían a 18 triunfos; pero, ¡ojo!, puede tomar una ventaja en este momento estelar que está atravesando.


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