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El poco conocido retador japonés Yusuke Kobori (23-2-1, 12 KO) consiguió sorpresivamente el cinturón ligero de la AMB, viniendo de la lona en el segundo round, ante el campeón defensor José Alfaro (20-4-1NC, 18 KO), al que tumbó con un feroz gancho de izquierda y venció a los 2:08 del tercer round este lunes en Tokio, Japón.

Fue hace 56 años que Yoshio Shirai, destronando al campeón pluma, Dado Marino, que se convirtió en el primer campeón mundial producido por Japón. Kobori se convirtió en el campeón número 56 de Japón. Kobori, quien se miraba como un joven inmaduro y sin experiencia, dijo antes del combate: “Yo no tengo nada que perder, lucharé golpe por golpe desde el comienzo”. Parecía una estrategia arriesgada contra el pegador campeón, pero eventualmente devino en éxito.

Kobori, ex-OPBF y reglamentado en las 130 libras, no tenía experiencia luchando en la categoría de las 135 libras, pero su velocidad superior y su determinación abrumaron al nervioso y aletargado campeón.

El retador japonés empezó fuerte con su ataque inicial y tuvo la ventaja contra el inactivo campeón nicaragüense durante el primer round. Kobori conectó una sólida derecha en la cara del campeón y sumó puntos con buenas combinaciones para ganar el primer asalto, aunque Alfaro casi captura una vez a Kobori con su firme gancho de izquierda.

El nicaragüense, de 24 años, explotó en el segundo asalto colocando gancho de izquierda a la cara del japonés, de 26 años, que lo mandó confundido a las cuerdas; el campeón continuó con una poderosa y precisa mano derecha. Sin la ayuda de las cuerdas Kobori hubiera visitado la lona; y el referee Rafael Ramos, inició la cuenta de protección en contra del desorientado retador. Kobori, sin embargo, peleó fuerte y casi bota al aún lento campeón, acelerando su ataque para acorralarlo en las cuerdas.

Las tres tarjetas eran idénticas antes de que la magia sucediera en el siguiente asalto. Rubén García (US), Héctor Hernández (México) y Wansoo Yuh (Korea) tenían ganando a Alfaro por un punto 29-28. El round inicial fue 10-9 para Kobori, y el segundo 10-8 para Alfaro.

El tercer round lo aseguró Kobori, quien regresó con un potente gancho de izquierda a la barbilla del campeón, quien se desplomó y escuchó la cuenta del referee de rodillas. El daño fue tanto que Alfaro con costo logró ponerse de pie, y renuente decidió continuar peleando con las piernas flaqueando. Kobori se le fue encima al campeón atontado, con una andanada de golpes que lo tenían rebotando contra las cuerdas. Kobori seguía lastimando al campeón con combinaciones sin piedad, sin que Alfaro respondiese, lo que llevó al referee a detener acertadamente la pelea para salvar a Alfaro de más castigo.

Se decía que Alfaro no estaba en su mejor forma durante su entrenamiento en Japón previo a la pelea, pero era el obvio favorito, gracias a su reputación de poseer un devastador gancho de zurda. Fue irónico que Alfaro, el tirador de ganchos zurdos, fuese tumbado por el gancho de izquierda, más rápido y talvez más poderoso, de Kobori. Alfaro pudo haber estado con excesiva confianza, subestimando la carrera del japonés Kobori en la división de las 130 libras únicamente. Ambos tenían la misma estatura; Alfaro se veía físicamente superior y con un alcance mayor.

El recién coronado campeón Kobori dijo jubiloso: “Estoy agradecido por el apoyo de mi gente. El campeón era fuerte y golpeaba duro, pero mis golpes dieron en el blanco. Estoy cansado y quiero acostarme temprano.”

Kobori es el tercer campeón ligero japonés, siguiendo los pasos de Guts Ishimatsu (quien se apoderó del cetro de Rodolfo González vía un KO en el octavo round en 1974) y Takanori Hatakeyama (quien destronó a Gilberto Serrano, también gracias a un KO en el octavo en 2000). Esto si no se toma en cuenta al ruso nacionalizado japonés Orzubek Nazarov (quien arrebató la corona a Dinggan Thobela en Sudáfrica en 1993).

¿Quién se hubiese imaginado la coronación de Kobori? Cualquier cosa puede suceder en el ring. No se esperaba que la barbilla de Alfaro fuera tan frágil, como si estuviese hecha de porcelana. Kobori, quien no tiene fama de pegador, trabajó efectivamente al campeón desde el inicio. Todo fue increíble la madrugada del lunes. Pero la realidad es que Alfaro perdió su cinturón y ahora éste le pertenece a Yusuke Kobori.