Jorge Eduardo Arellano
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El tenis parece patas arriba con miras al Abierto de Francia.

Roger Federer, prácticamente invencible ante cualquiera salvo Rafael Nadal, se encuentra inmerso en el peor inicio de temporada desde 2001. Nadal, en tanto, perdió recientemente un partido en arcilla, apenas su segunda derrota en tres años en la superficie.

Nadal y Justine Henin fueron los campeones de las tres últimas ediciones del torneo parisino, pero la diminuta jugadora belga se retiró súbitamente este mes a sus 25 años, la primera mujer en marcharse del deporte como número uno del ranking.

Hay más: María Sharapova, la nueva número uno, y Serena Williams, debieron abandonar partidos recientes por culpa de lesiones; cada vez son más los jugadores que se quejan del calendario de torneos; y el tema de las apuestas sigue presente.

Todo esto hace que muchos se rasquen la cabeza de cara al conclave tenístico en Roland Garros, el segundo Grand Slam de la temporada, que arranca hoy domingo.

El actual momento de Federer, cuyos 12 títulos en los Slams lo tienen a dos de empatar el récord histórico de Pete Sampras, tiene a muchos sorprendidos. Hay que tomar en cuenta que, en los seis años previos, Federer llegó a París con seis títulos en su cuenta.

Este 2008 luce muy pálido. Su marca es de 26-7 y un solitario título. En enero fue sorprendido por el eventual campeón Novak Djokovic en las semifinales del Abierto de Australia, poniéndose fin a una racha de 10 finales seguidas en los Slams.

“Quizás me siento algo más preparado para París”, dijo Federer la semana pasada, tras perder la final del Masters de Hamburgo ante su némesis Nadal.

Esa derrota lo dejó 6-10 frente al español, y 1-8 en polvo de ladrillo, incluyendo un par de derrotas ante Nadal en las últimas dos finales en Roland Garros. El “major” en arcilla es el único título de Grand Slam que falta en la vitrina de Federer.

Nadal buscará convertirse en apenas el segundo hombre que se consagra cuatro años consecutivos en el Abierto de Francia, emulando a Bjorn Borg.

“En arcilla, con Rafa, no hay nada imposible”, admitió Federer.

Un juicio parecido estaba reservado también para Henin, pero esta se retiró del tenis y dejó a Williams como la única ex campeona en la llave femenina.

También abre el compás para raquetas como las de la rusa Sharapova, quien quiere completar el póker de los cuatro Slams. También están las serbias Ana Ivanovic e Jelena Jankovic, deseosas de conseguir su primer título grande.

Nadal perdió hace dos semanas frente a su compatriota Juan Carlos Ferrero en Roma, y puede esgrimir como atenuante que se vio afectado por ampollas.

Ese torneo fijó un récord de cinco abandonos, incluyendo las dos semifinales, algo inédito en torneos de la Serie Masters.

Las lesiones son inevitables en el deporte, pero Nadal ha llevado la voz cantante en contra de la programación de la ATP y su presidente, Etienne de Villiers. La gira europea en arcilla de este año quedó más apretada que nunca, y en 2009 la ATP estrenará un nuevo calendario en el que los jugadores deberán cumplir con varios torneos de carácter obligatorio.