Edgard Tijerino
  •  |
  •  |
  • END

dplay@ibw.com.ni
Lo más grandioso del deporte es lo imprevisible. Ese es su verdadero toque mágico. No siempre los etiquetados como “genios” adquieren la brillantez supuesta.

En 1966, todos nos preparamos para seguir las huellas del Rey Pelé, pero fue golpeado, Brasil eliminado, y la gran figura fue Eusebio, de Portugal; en 1982, el escenario estaba preparado para ser el Mundial de Maradona, pero perdió la cabeza, llegó a ser expulsado y Argentina quedó descartada, mientras Paolo Rossi se abría paso hacia el estrellato.

Con el portugués Cristiano Ronaldo atravesando por su momento cumbre, se espera que siga impactando con su rapidez, destreza, potencia y precisión. La confianza siempre decisiva para asegurar el crecimiento es exuberante en Ronaldo, quien debe corregir ese exceso de reclamos que le quitan ímpetu, y en ocasiones le impiden darle seguimiento a sus jugadas.

El italiano Luca Toni, de 31 años, estrella del Bayern alemán, tiene un gran olfato y es un tigre en el área. Hay mucha expectación alrededor de su accionar, con Italia defendiendo su reputación como ganadora de la última Copa del Mundo. El arquero Gianluigi Bufón, del Juventus, es otro de los considerados “no lo pierdan de vista” por su impresionante seguridad como “candado”.

Zlatan Ibrahimovic, quien juega con el Inter de Milán, al frente del ataque sueco, es un eficaz desequilibrador de defensas, temible en el área y sus vecindades por su determinación. Totalmente recuperado físicamente, los reflectores estarán detrás de sus movimientos.

Hay dudas sobre la incidencia que pueda conseguir el español Fernando Torres, goleador del Liverpool, porque en los juegos de preparación realizados por España no funcionó como se esperaba, pero “ojo con él”, en tanto, no se duda de que el arquero del Real Madrid, Iker Casillas, responderá a las exigencias. Un auténtico “comegato”, Casillas ha seguido la línea de Zamora y de Iribar, con ribetes de mayor espectacularidad.

Sin obviar la importancia de Michael Ballack, uno de los astros del Chelsea, Phillip Lahm, del Bayern, asoma con mucha fuerza en la pantalla de la selección de Alemania, que busca su cuarto cetro, en tanto otro arquero, Peter Cech, que también juega para el Chelsea, es considerado de vital importancia para las pretensiones de República Checa.

Frank Ribery es la bujía de Francia. Juega con el Bayern en Alemania y dispone de una flexibilidad que multiplica su capacidad de penetración. El analista Brian Glanville recomienda fijar miradas en un hombre de experiencia, ansioso de regresar al arco iris de la grandeza como Thierry Henry, quien se quedó algo corto respecto a las expectativas con el Barcelona.

Y está Chivu el rumano, el polaco Smolarek, el español Fábregas, y otros buscadores de oro en esta Euro-2008 que se inicia mañana.