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El siempre organizado, serio, firme y pujante fútbol alemán, ese que rechina dientes y hace escuchar el crujir de huesos, logró su primer triunfo en esta Euro 2008 por 2-0 sobre un esforzado, valiente y atrevido equipo polaco.

Los dos goles fueron concretados por Lukas Podolski a los 20 y 72 minutos, un atacante que fue subestimado previamente por los entendidos, considerando que había decrecido como hombre de área, pero que ayer regresó bruscamente a un primer plano combinándose con Miroslav Klose y Mario Gómez, en las mejores gestiones ofensivas desplegadas por los germanos.

El equipo que maneja Joachim Low casi quiebra el hielo en el propio inicio, cuando Klose y Gómez en una acción con aparente fuera de lugar, dejaron atrás la línea de defensas polacos y enfrentaron al arquero Artur Boruc. Era jugada de gol, pero Gómez llegó una centésima de segundo tarde para empujar la pelota dibujada rasante hacia su derecha por Klose, cuando se jugaba el minuto cuatro.

Polonia fue en todo instante un adversario con capacidad de respuesta, llegando a mostrar fisuras en la retaguardia germana y moviendo la pelota con rapidez y seguridad, acelerando su paso por el medio campo y generando un atractivo espectáculo.

A los 20 minutos, la primera estocada, con una leve impresión de fuera de lugar, no de Klose, quien recibió desde su derecha el pase de Gómez, sino de Podolski, al proyectarse por el frontal aprovechando la abertura de espacio fabricada por la maniobra y rematando de zurda. Raramente, Podolski, de origen polaco como Klose, no celebró la conquista.

La ventaja alemana no pareció golpear en la mandíbula a los polacos de Beenhaker, quienes continuaron fajados en un constante cambio de arremetidas inyectándole una gran dinámica al duelo.

El suspenso fue embotellado en el minuto 72, precisamente después que Boruc sacó con las uñas por encima del travesaño, un rayo láser de Michael Ballack, recibiendo una pelota iluminada por el trazo de Philip Lahm.

Alemania penetró por la derecha con vigor, agilidad y buen entendimiento. Klose ensayó un disparo dentro del área, pero sólo pudo rasurar un poco el balón, haciéndolo describir una extraña parábola. Podolski, en otra aparición y con gran precisión, neutralizó el efecto con un soberbio taponazo de bolea que dejó sin opción a Boruc para el 2-0.

¡Qué bien lució Mario Gómez!, ese potente y explosivo delantero de 22 años, pese a un par de fallas, incluyendo la llegada tarde a los cuatro minutos. Funcionó bien junto a Klose y Podolski, mientras Lahm y Frings hacían aportes estimables.

Como siempre, ojo con Alemania, un equipo matador, con mucho punch.