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Primero dejó en el camino a la campeona del mundo, Italia, haciendo un alarde de fútbol que hizo recordar a la Naranja Mecánica de antaño. Ahora fue Francia, la subcampeona que sufrió los embates de una Holanda crecida hasta para golear 4-1 a los Blues y garantizar su pase en el grupo C, el llamado de la muerte.

No necesariamente fue un fútbol coherente en su ritmo, como el que se vio ante los italianos pero sí fue uno tan efectivo como para disfrutar de un festival de goles, todos con la calidad como para imaginarse qué pueden ofrecer en una final de la Euro 2008.

Fue determinante en la suerte del partido la entrada de Arjen Robben. Salió en la segunda mitad, protagonizó la jugada del 2-0, además de marcar el 3-1, en una acción psicológica, justo un minuto después de que Henry hubiera acortado distancias.

Francia se miró limitada a pesar que Ribery estaba suelto en la mediacancha, pese a que Henry alienó por fin y anotó para suerte de él, ni siquiera el trabajo de Sydney Gobou o Patrice Evra cambiaron las cosas para los azules. Los franceses lucieron mal desde la primera vez que los dirigidos por Van Basten llegaron a la portería de Coupet. Marcó Dirk Kuyt en el minuto 9 y mostró nuevamente a la Holanda que había dado cuenta de Italia en su primer juego. Los dirigidos por Doménech comenzaron a sufrir. Su principal debilidad se mostró en la defensa, lo que supieron aprovechar a placer los naranjas con su juego menos fluido pero mucho más práctico.

Van Persie anotó el segundo tanto al minuto 59, cuando parecía que Francia estaba tomando el ritmo tocando un poco más el balón aunque con problemas para llegar con claridad a los tres cuartos de cancha de sus rivales.

Francia no pretendía dar tregua, al menos así lo demostró con Thierry Henry el barcelonista que aprovechó un centro de Sagnol para desviar suavemente (2-1) al minuto 71, pero la alegría le duró justo un minuto, lo que tardó Sneijder para servir a Robben. El extremo se deshizo de Thuram y de Francia (3-1) en el minuto 72.

Con el partido resuelto, los naranjas fueron más conservadores y tuvieron hasta tres llegada claras en contragolpe. En una de ellas, Sneijder batió a Coupet de un gran tiro desde fuera del área, una espectacular manera de redondear la noche.

Holanda demostró con esta segunda victoria sobre Italia, campeona del mundo y ahora Francia, finalista de Alemania 2006, que en realidad son los mejores del grupo de la muerte, algo que podría ubicarlos como uno de los grandes favoritos para protagonizar la final de la Euro-2008.