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La ida de la semifinales que se nos avecina se presenta más apasionante que nunca, Estelí-Diriangén y Ferreti-Ocotal prometen mucho más que lo ocurrió en la fase regular
¡Qué partidos de ida de semifinales nos tocará vivir! ¿Emocionantes, disputados, bien jugados? Lo que sí es un hecho es que lo mejor del Torneo de Clausura está por venir.

A priori, parece que Estelí-Diriangén tendrá más emociones, debido a que se trata de la semifinal de los dos clubes protagonistas del clásico nacional, aunque no siempre, a veces llegan dispuesto a exhibir su mejor fútbol.

Pero el duelo Ferreti-Ocotal se prevé apasionante, con los fronterizos jugando con fuego, arriesgándose a que su rival aproveche su contragolpe y tenga chance de ganar.


Estelí-Diriangén
El 1-1 como local logrado en el duelo 124 entre sí, no es un gran resultado para Estelí, pero dada la historia reciente, tampoco debería ser motivo de preocupación.

En su última serie en la que estaba en juego la corona del Apertura 2007, Estelí ganó el título definiendo de visitante 2-0, demostrando que juega más cómodo afuera.

Con un esquema similar al que presentó Diriangén aquella vez, se le va a hacer difícil ganar, sobre todo si piensa que Jorge Portocarrero, solo, puede solucionar todo ofensivamente. Lo mejor que podría hacer es colocar a alguien que lo acompañe, para que al no estar solo, el adversario tenga que cuidarse del contragolpe.


Ocotal tras su primera final
Un factor que podría ser determinante en otros casos, en éste no lo será: las condiciones de la cancha del Estadio “Roy Fernández”, que para la vuelta en Ocotal cuenta, porque esta llave cierra en casa de los afilados y motivados ocotaleanos.

Ocotal es un equipo que trata bien el balón por abajo y sabe controlar al adversario. Sabe definir los partidos cuando la oportunidad se presenta, y mejor aún, en el contragolpe, que es el terreno en el que se encuentra más cómodo.

Dejé de último al Ferreti para hacer justicia a un club que pocos consideran capaz de llegar a la final por los constantes cortocircuitos que mostró en la fase clasificatoria, pero en su plantilla hay experiencia y calidad, y hay que tenerle mucho respeto.

Tiene un equipo muy compacto defensivamente, con el característico buen trato de balón y salida rápida de sus laterales, "a lo argentino". En el mediocampo todos hacen su trabajo, pero nadie es más que otro. Ofensivamente mostró muy poco, quizá porque han jugado muy pocas veces juntos Emilio Palacios y César Salandia.