Jorge Eduardo Arellano
  •  |
  •  |
  • END

Montevideo/ ap
La selección de Venezuela se aprovechó ayer de su similar de Uruguay sin ideas y con exceso de nervios, para sustraer de Montevideo un meritorio empate 1-1 en el partido inaugural de la quinta jornada de las Eliminatorias sudamericanas del Mundial de Sudáfrica 2010.

Los uruguayos ratificaron su pobre inicio en las eliminatorias y ya cedieron cuatro puntos en casa, tras el empate de la tercera jornada (2-2) con Chile.

Además, sobrevoló sobre el Estadio Centenario el fantasma de las pasadas eliminatorias cuando en este mismo escenario Venezuela, por primera vez en la historia, derrotó a Uruguay, por un contundente 3-0.

Con el 1-1 de hoy Venezuela queda con siete puntos en cinco salidas y Uruguay con cinco.

En el comienzo del partido los uruguayos se mostraron expectantes, sin tomar la iniciativa o presionar con fuerza al rival contra su portería como podía pensarse, y los venezolanos, cómodos en defensa, se limitaron a retener el balón.

Sobre los diez minutos llegó la primera emoción, cuando un disparo del defensa uruguayo, Maximiliano Pereira, rozó en un rival y el portero Renny Vega tuvo que realizar un supremo esfuerzo para enviar la pelota al tiro del esquina.

Casi inmediatamente, a partir de otro saque de esquina, el centro delantero uruguayo Sebastián Abreu bajó el balón de cabeza y el defensa y capitán celeste, Diego Lugano, también con golpe de cabeza, mandó el balón al fondo de la valla rival.

A pesar del gol la selección uruguaya, urgida de sumar los tres puntos tras un irregular comienzo en las eliminatorias, no logró desprenderse de los nervios y la ansiedad.

La selección venezolana no se mostró firme en la defensa en esa primera media hora, pero los uruguayos se equivocaron una y otra vez en las habilitaciones.


Además, producto de la ansiedad por recuperar el balón, en el primer tiempo los celestes duplicaron en faltas a su rival (14-7).

La selección “vinotinto” tuvo el debut en partidos oficiales como seleccionador de César Farías, de 35 años.

En el primer tiempo los venezolanos se limitaron a cuidar su valla e intentar esporádicos contragolpes con su único delantero, Giancarlo Maldonado.

Recién la media hora llegó el primer y único ataque venezolano en la parte inicial.

En el comienzo del segundo tiempo los uruguayos pasaron a jugar decididamente en campo rival, pero se mostraron con más ganas que ideas.

Cuando Venezuela intentaba evitar la presión rival, hubo una falta a su favor en el medio campo uruguayo.