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No me gusta que el Campeonato de Europa de Naciones se juegue tan pronto tras el final de los principales campeonatos nacionales. Algunos terminaron dos o tres semanas antes del arranque de la Euro-2008, el siete de junio, y la final de la Liga de Campeones tuvo lugar el 21 de mayo. Edwin Van der Sar, Evra, Cristiano Ronaldo, Nani, Petr Cech, Carvalho, Ballack, Makelele y Malouda jugaron dicha final continental de clubes y no descansaron ni un día para concentrarse con sus respectivas selecciones. Y ya han jugado partidos decisivos de la primera fase del torneo de naciones europeo.

Me gusta ver que varios de los delanteros centros más relevantes del torneo están, por suerte, a la altura de nuestras expectativas. Van Nistelrooy, David Villa e Ibrahimovic han empezado bien sus andanzas hacia el título de “pichichi”, que será muy cotizado y codiciado con la presencia de otros goleadores que podrían aspirar al trofeo individual, como Cristiano Ronaldo, Podolski o Klose. Como sabéis, siempre he dicho, en perfecto conocimiento de causa, que el “killer” de área tiene que estar fresco para asegurar su último, penúltimo o antepenúltimo gesto. En orden, el control, el equilibrio o el quiebro y, por fin, el disparo. Pues da la casualidad que los tres primeros citados se han lesionado últimamente o por diversas razones no han jugado muchos partidos en los últimos tramos de sus competiciones nacionales o internacionales de clubes. Esperemos, por el bien del espectáculo y del gol, que sigan así de frescos y acertados ante las porterías rivales. Y fue el caso de David Villa, que en su tercer gol contra Rusia lo hizo todo bien: control, quiebro y acomodamiento hacia el interior para preparar un remate letal. Un gol de tipo fresco. Y también su frescura de ideas cuando hace el pase de cuchara que daría lugar al cuarto gol español.

Este torneo necesitará goles, acciones y delanteros así, porque parece que no será de gran nivel. No me gusta que Alemania, que ha tenido sólo tres meses de competiciones tras su largo descanso invernal, juegue tan tímidamente, sin grandes ideas, ni tampoco sin una de sus bazas clásicas: el físico. No me ha gustado ver equipos aún más tímidos, sin ambiciones ofensivas como Grecia, Croacia (en su primer partido) y, obviamente, en el peor partido de la Euro hasta el momento de escribir estas líneas: Francia-Rumania, que jugaron a “ataca tú, que contraatacaré”. Y como ninguna de las dos selecciones quiso tomar sus responsabilidades, pues 0-0, partido nulo.

Me ha gustado el arbitraje en general. Menos faltas, tarjetas y comedia que de costumbre han favorecido partidos más abiertos. Sin embargo, notemos que el equipo que ha marcado el primer gol casi siempre se ha llevado la victoria. Por eso la importancia de un buen arbitraje y de no cometer errores graves.

No me ha gustado que Suiza fuera eliminada a las primeras de cambio en la primera fase. Había merecido mucho más contra un Republica Checa muy poco ambiciosa en su primer partido ante los helvéticos y donde Cech hizo un partidazo. Además de Holanda, me han gustado Portugal y España, tres equipos que aspirarán a todo aunque se tendrán que cruzar antes de la final. No me gusta que este fútbol de la Eurocopa se haya convertido en un fútbol de contraataque, pero me han gustado los goles de España y Holanda, modelos de goles de contraataque italiano de los años 60.