Edgard Tijerino
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Vicente Padilla está en Washington. Debe haber paseado por la Casa Blanca, el Capitolio, la estación central de trenes, y quizás dado una vuelta por Georgetown; pero su objetivo fundamental es la búsqueda de su décima victoria de la temporada, cifra sólo alcanzada en la Liga Americana por Joe Saunders, de Anaheim (11-3), Cliff Lee, de Cleveland (10-1), y Mike Mussina, de los Yanquis (10-5).

El poder de Padilla, la ampliación de sus recursos y esa madurez adquirida, meten miedo frente a un equipo que permanece oculto en el último lugar del Este en la Liga Nacional, con posibilidad de acercarse a las 100 derrotas y que en su line-up, presenta como máxima amenaza al lead off Cristian Guzmán, bateador de 300 puntos.

Con cuatro probables aperturas --incluida la de hoy antes del Juego de Estrellas--, el crecimiento de Padilla permite verlo como nuevo líder de la rotación de los Rangers y un serio aspirante a las 20 victorias.

Su balance es de 9-3 con 3.73 en efectividad, 63 ponches en 91 entradas y dos tercios, 93 hits permitidos --entre ellos 15 jonrones-- y 35 pasaportes concedidos. En el ranking de pitcheo de 2008 elaborado por los especialistas del Sports Line, Padilla supera a los últimos ganadores del Cy Young: C.C. Sabathia y Jake Peavy, y también al derecho de Boston, Josh Beckett.

En la colina de enfrente estará el joven zurdo John Lannan, quien con registro de 4-8 ha perdido consecutivamente sus últimas cuatro decisiones, pese a la efectividad de 3.36 en 83 entradas, por carecer de respaldo suficiente.

En cambio, Padilla dispone de suficiente soporte. Cuatro peloteros que andan volando alto en las votaciones para el Juego de Estrellas: Josh Hamilton, Milton Bradley, Michael Young y Ian Kinsler, se han caracterizado por garantizar una ruidosa ofensiva, con el importante agregado del joven David Murphy, quien impulsa 48 carreras y mantiene su promedio sobre los 300 puntos.

Cierto, como dice Diógenes, quien nunca supo qué era un out, nada está escrito, mucho menos en algo tan sujeto a imprevistos; tal es el caso del béisbol. Pero colocando de un lado a estos Rangers, con Padilla en la trinchera y sus fieras del ataque listas para seguir rugiendo, y en el otro a los Nacionales, no existe el menor titubeo para fijar un favorito.

Sin perder de vista a Oakland, todavía sub-líder en el Oeste de la Americana, Padilla intentará mostrar esta tarde a los Nacionales su afilada dentadura y el poder de su brazo derecho.