•  |
  •  |

El penal de Cesc Fábregas de la clasificación de España a las semifinales de la Eurocopa-2008 desató un estallido de alegría en la plaza Colón del centro de Madrid, donde unos 15 mil hinchas se juntaron para ver el partido de la Roja ante Italia (4-2 en penaltis), en pantalla gigante.

Los madrileños inmediatamente invadieron las calles del centro de la capital para celebrar el pase a semis al grito de "Casillas maravilla", luego de que el portero del Real Madrid atajara dos penales que sirvieron para ganar la serie de cuartos de final.

La muchedumbre enseguida se dirigió hacia la Plaza de las Cibeles, lugar tradicional de celebración de los títulos del Real Madrid.

La gente estaba vestida con los colores de España, con banderas y los que llegaron en automóvil lo hicieron tocando bocina.

"¿Luca Toni dónde está?", gritaba la muchedumbre, en referencia al artillero italiano que dudaba de las posibilidades de la "Selección", que por fin pudo derrotar a Italia en una cita importante.