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Alrededor de 2.4 millones de personas originarias o de nacionalidad turca viven en Alemania, de manera que es la comunidad de inmigrantes más importante del país, detalle a tener en cuenta con vistas al partido de hoy en Basilea.

La federación turca abrió una delegación en Colonia, dirigida por Erdal Keser, y el seleccionador, Fatih Terim, instó a sus ojeadores a buscar futbolistas. El trabajo empieza a dar unos resultados excelentes. Los gemelos Hamit y Halil Altintop, nacidos ambos con diez minutos de diferencia en Gelsenkirchen (1982), son el mejor ejemplo del buen funcionamiento de la captación de jugadores de la federación turca frente al absentismo alemán. Una de las mejores promesas, Nuri Sahin, ha preferido igualmente Turquía a Alemania. "En casa hablo turco con mi madre, pero futbolísticamente le debo la vida a Alemania", dijo ayer el jugador.

Hamit será el futbolista de referencia del equipo turco frente al alemán no sólo por las ausencias que acumula la selección de Terim, sino también por su papel decisivo en los partidos disputados hasta el momento, especialmente contra la República Checa, en el que participó decisivamente en las jugadas de los tres goles.

Hamit Altintop puede jugar indistintamente de lateral o volante derecho, e incluso de mediocentro o mediapunta, y es tan productivo y fiable que en distintos partidos ha relegado a la suplencia a Bastian Schweinsteiger en el Bayern de Munich. El campeón de la Bundesliga le ha dado a Hamit vuelo deportivo al tiempo que le separaba por vez primera de su hermano gemelo Halil, delantero del Schalke, y sorprendentemente excluido de la lista de Terim para la Eurocopa.

Ambos eran inseparables desde que iban a la escuela. Siempre han frecuentado las mismas amistades y han compartido gustos. Debutaron con la misma camiseta, la del SG Wattenscheid, se incorporaron hace cinco años al Schalke y estrenaron internacionalidad en 2004. El año pasado, sin embargo, el Bayern se interpuso entre los dos hermanos cuando fichó a Hamit. Únicamente las lesiones, y especialmente la fractura de un dedo del pie derecho, le impidieron cuadrar un excelente ejercicio. Ha marcado tres goles en nueve partidos de la Copa de la UEFA, uno célebre contra el Milán; otros tres en 23 encuentros de la Bundesliga y dos decisivos con Turquía en la fase de clasificación.

Al principio parecía que Hamit Altintop sería un suplente más del Bayern. Falsa impresión. A una carrocería excelente, con 1.83 metros y 82 kilos, le acompaña un motor regular y adaptable a cualquier terreno del campo. "Los alemanes son favoritos", explica el menor de los hermanos Altintop, "pero me atrevería a decir que la eliminatoria está al 50%. Ya sé que tenemos nueve bajas entre lesiones y sanciones, pero hay muchos otros jugadores aguardando ansiosos. Nuestra fuerza no son las individualidades, sino el colectivo".