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Ferreti juega el domingo contra Real Estelí, en el Olímpico del IND, su partido más importante en casi siete años, el que puede convertirle en campeón de Nicaragua; pero no sólo eso, es el que también puede acabar con una larga cola de frustraciones.

Y llega tan convencido de sus posibilidades que ni siquiera piensa en realizar cambio de jugadores ni de estrategia.

Ferreti ha ido creciendo en un torneo al que llegó bajo sospecha. Soltó el lastre de una penosa herencia en semifinales ante Ocotal, contra los que exhibió un fútbol cerrado, oportuno y vertical, serie en la que recuperó la alegría.

Es el equipo que menos tantos ha encajado por minutos jugados, uno de los que más dispara a puerta y ha encontrado, cuando menos se esperaba, un “pasillo de seguridad”, como le gusta decir a Omar Zambrana (Vallecillos, Sacco, Gastón y Avilés), que funcionan a la perfección.

Por eso, el enfrentamiento contra Estelí, un rival que en otras épocas hubiese parecido inaccesible, se observa como una fiesta en Managua, donde la afición local se tomará mayoritariamente las tribunas para vitorear a favor del conjunto capitalino.

Zambrana probablemente optará por mantener el mismo once de apertura titular, sobre todo después del buen encuentro que disputaron sus jugadores contra Ocotal. La otra opción es dar entrada desde el inicio a Milton Zeledón, quien suma 10 tantos en el torneo, pero hasta ahora ha actuado más como un suplente de lujo en las segundas partes.

El resto será el conjunto que ya se ha aprendido de memoria la afición capitalina, un síntoma de que Omar parece haber cumplido su objetivo. “Me hice cargo de un grupo y quiero dirigir un equipo”, ha repetido con insistencia.

Emilio Palacios está ante su partido. Una gran cita frente a un rival de renombre internacional, que le ofrece la oportunidad de consagrarse con la camiseta rojinegra.

Lo que no está tan claro es que Estelí vuelva al sistema con el que comenzó el campeonato (4-4-2). Olivas ha descubierto que con dos centrocampistas de contención por detrás de Hugo Silva, el jugador argentino juega con más libertad y Estelí saca ventaja de su mejor jugador.

Junto a Silva, la explosiva irrupción de Samuel Wilson, la confirmación de Ricardo Vega como un buen goleador y la capacidad de David Martínez para aprovechar cualquier mínima ocasión, son la mayor amenaza que muestra Estelí.

Con un buen ataque y juego por las bandas, el conjunto esteliano ofrece, desde la época de Selvin Álvarez, un fútbol atractivo e invulnerable.

Estelí encajó tres goles en los dos partidos de semifinal contra Diriangén, mientras que Ferreti basó su éxito en su capacidad para mantener la puerta con un gol en contra.

El domingo, sin embargo, no vale el pasado, ni el inmediato, ni el remoto. Siete años después, Ferreti puede renovar su condición de campeón, quitar las telarañas al trofeo y recuperar, esta vez en color, una euforia que ha permanecido demasiado tiempo congelada.