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WIMBLEDON, Inglaterra / AP
La familia Williams ganó el sábado dos campeonatos en Wimbledon.

Venus Williams venció 7-5, 6-4 a Serena para coronarse por quinta ocasión en sencillos, y pocas horas después, las hermanas hicieron pareja y derrotaron 6-2, 6-2 a Lisa Raymond y Samantha Stosur, en la final de dobles.

Las hermanas suman siete títulos de Grand Slam en dobles, incluyendo tres de Wimbledon (2000, 2002 y 2008).

El título de dobles fue un pequeño consuelo para Serena después de caer ante Venus, la campeona defensora que ahora acumula marca de 5-2 en finales de sencillos en el All England Club. Sus dos derrotas fueron ante Serena en 2002 y 2003.

La mayor de las hermanas estadounidenses suma siete trofeos de Grand Slam.

El partido fue la séptima final de un major entre las Williams, con ventaja de 5-2 para Serena. En todos sus enfrentamientos tienen marca de 8-8.

Venus le ganó a Serena por primera vez en la final de un Grand Slam desde el Abierto de Estados Unidos de 2001.

Serena ganaba el primer set 3-1, pero Venus le dio vuelta al marcador con cuatro quiebres de servicio, en un partido disputado con fuerte viento en la Cancha Central. Venus le robó el saque a su oponente para ponerle fin al encuentro, cuando Serena envió un revés largo en el segundo match point.

Las hermanas se abrazaron en la red, y Venus no exageró en la celebración mientras saludaba al público.

“Primero que nada tengo que decirle a Serena que fue un gran partido”, dijo Venus. “No puedo creer que sean cinco (trofeos de Wimbledon), pero cuando uno está en la final contra Serena Williams, cinco parecen estar muy lejos del primer punto. Ella jugó increíble, fue muy difícil ganarle”.

“Es una gran satisfacción jugar aquí. Cada vez que regreso sé que tengo la oportunidad de jugar bien y de hacer historia. Mi primer trabajo es ser hermana mayor, y me lo tomo muy en serio”, afirmó. La madre de las hermanas, Oracene, observó desde las gradas. Su padre y entrenador, Richard, regresó a Estados Unidos porque no tolera ver a sus hijas jugar entre ellas. Al hablar sobre los sentimientos encontrados de la familia, Venus señaló que “es difícil para todos, pero quisiera pensar que quieren que yo gane”.

Serena, de 26 años, aceptó el trofeo de subcampeona y aplaudió a su hermana de 28 años.

“Estoy contenta porque al menos una de nosotras pudo ganar. Ella jugó muy bien este año. Estamos contentas por haber llegado de nuevo a la final”. Muchas finales entre las Williams han carecido del brillo esperado, pero ésta tuvo algunos momentos espectaculares y largos rallies. Fue un duelo entre dos de las tenistas más potentes y atléticas del circuito. El viento fue un factor que molestó a ambas.

“No fue fácil. Cada vez que realizaba un golpe, el viento lo soplaba”, concluyó.