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El tenista español, Rafael Nadal, quien se ha impuesto en la final del torneo de Wimbledon al número uno del mundo, Roger Federer, por 6-4, 6-4,6-7,6-7 y 9-7, se ha emocionado, ha llorado, ha abrazado a los Príncipes de Asturias presentes en el partido, y por último, ha hablado y ha mostrado su satisfacción por ganar el torneo británico.

“Es muy importante para mí”, ha confesado. “Ahora mismo es imposible describir lo que siento”, ha explicado el de Manacor, entre lágrimas.

En todo momento Nadal ha querido reconocer el trabajo de su oponente, que “ha peleado todas y cada una de las bolas”. Aun así, ha querido bromear, Federer “ha ganado cinco finales de Wimbledon y ahora me toca a mí ganar uno”, ha apostillado. El número dos del mundo ha querido “agradecer a toda la afición el apoyo prestado”.

Nadal ha admitido estar “muy feliz” por haber ganado su “torneo favorito”, al recibir la Copa de campeón de Wimbledon en una Pista Central abarrotada y en la que el príncipe Felipe y la princesa Leticia disfrutaron con la primera victoria de un español en Londres, desde 1966, cuando venció el mítico Manolo Santana.

Después de 4 horas y 48 minutos, 413 puntos después, Nadal sentenció a Roger Federer en su cuarto punto de partido. Entonces se revolcó en el suelo de Londres, una alegría lógica porque había destronado al suizo en su propia casa.

Entonces decidió celebrarlo con lo suyos. Recordó a sus momentos de París, subió al palco de su familia y se fundió en un abrazo con sus padres, su tío Toni, y su “manager” Carlos Costa.

Nadal fue más lejos. Rompió el protocolo y se paseó por el primer anfiteatro de la Catedral para saludar a los Príncipes de Asturias. Al bajar a la pista comenzó la presentación de los dos jugadores, el finalista y el vencedor. Y el finalista era Federer. Era nuevo y diferente. Cuando Nadal tuvo el turno para hablar estaba sensiblemente emocionado. “Es imposible explicar lo que sentí en ese momento. Estoy muy feliz por ganar mi campeonato favorito. Gracias a todo el mundo”, pudo balbucear el español. La ovación fue impresionante.

“Estoy delante del mejor jugador de la historia”, ha reconocido después. “Fue increíble, quiero felicitarle por su actitud, es muy buena para el tenis”.

¿Fue la final más especial según discurrió?, preguntó la periodista Sue Barker. “Seguro. Con Roger cinco veces aquí, las dos últimas muy cerca... Pero él es aún el mejor, tiene cinco. Yo sólo una, así que para mí es muy importante claro”. “Sólo gracias, muchas gracias, por el apoyo. A mi tío, mi familia, y el resto: Carlos Coto, Filete Barbadillo, a todos muchas gracias”, ha añadido. Y la bomba final del español, detallista como ninguno: “Muchas gracias al Príncipe y la Princesa por haber venido a verme”.

Antes había hablado el pentacampeón, quien recibió una gran ovación de su Catedral. “Lo intenté todo”, ha reconocido como primeras palabras entre risas y un suspiro. “Pero mira, él ha merecido el campeonato y ha jugado fantástico”, ha añadido. El suizo ha explicado que ante Nadal tienes que esperar lo peor. “Es el peor rival en la mejor pista”. Luego ha prometido que volvería a Londres el año que viene, y se llevó una nueva ovación de su grada, que ahora comparte con Rafa.

Minutos después, Nadal realizó el tradicional mordido de la Copa. Dejó las lágrimas para exhibir una sonrisa. Iba asimilando lo que había conseguido.