Jorge Eduardo Arellano
  • |
  • |
  • END

LA HABANA

El béisbol cubano emprende rumbo a Beijing con dos misiones: ganar su cuarta medalla de oro y ayudar a que la disciplina regrese al menú olímpico en el futuro.

En Beijing “no tenemos otra opción que no sea ganar”, declaró el manager cubano Antonio Pacheco.

Por años indomables, Cuba sufrió dos derrotas frente a Estados Unidos, su eterno rival, en el mundial de béisbol aficionado en 2007 y en el preolímpico de las América en 2006.

“El equipo tiene que batear más, hacerlo sobre todo con inteligencia, mejorar la técnica y el pensamiento táctico”, afirmó Pacheco durante un entrenamiento en el Estadio Latinoamericano de la capital.

En Beijing, la novena de la Isla tiene ansias de demostrar que su béisbol no está en crisis y que sus múltiples victorias anteriores no fueron pírricas.

Beijing será la última olimpiada para el béisbol, eliminado de la programación de los Juegos de Londres 2012. Cuba ha ganado tres de las cuatro medallas de oro desde que el deporte fue incluido oficialmente en Barcelona 1992. La otra la ganó EU.

“Todos los equipos estamos comprometidos en dejar una buena imagen del béisbol para que el Comité Olímpico Internacional reconsidere su decisión de eliminarlo del programa”, dijo a la AP el antesalista cubano Michel Enríquez.

El béisbol es el deporte nacional de Cuba, y los logros de su selección son motivo de orgullo para el país. Por lo tanto, su exclusión de las olimpiadas es un golpe duro.

El talentoso intermedista Yulieski Gourriel auguró que la afición cubana “va a perder interés en los Juegos Olímpicos sin el béisbol, es el pasatiempo nacional y lo que más sigue”.

Para el guardia Rafael Mendoza, quien habla de béisbol a todas horas, “unos juegos sin béisbol nunca van a ser igual”, porque “para los cubanos es la medalla que no puede faltar, la que más esperan y más disfrutan”.

Si definitivamente es el último torneo olímpico de béisbol, Cuba hará todo lo posible por darle la despedida con un triunfo.

Pacheco y Orestes Kindelán --el hombre que más cuadrangulares (487) conectó en el béisbol cubano-- elaboraron un trabajo especial para que los bateadores recuperen el potencial ofensivo.

Gourriel, uno de los que se quedó sin pólvora en el madero en sus últimas salidas internacionales, consideró que la Isla buscará “borrar la imagen de los últimos torneos”.

La novena de la Isla perdió el invicto que inició en 2001 cuando Japón la venció en la final del Clásico Mundial (2006).

Canadá, China, Corea del Sur, Cuba, Estados Unidos, Holanda, Japón y Taiwan lucharán en el torneo de Beijing.

Pacheco, capitán de la novena campeona en los Juegos Olímpicos de 1992 y de 1996, afirmó que su equipo tiene una “defensa sólida” e “impresionan con el amor que el imprimen al juego de béisbol”.