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En 1973, los Atléticos de Oakland superaron en siete juegos a los Mets de Nueva York, en la Serie Mundial que mejor ha dimensionado la importancia del bullpen. El manager Dick Williams utilizó siete veces, cifra récord, al zurdo Darold Knowles y seis al derecho Rollie Fingers. Por poco, necesita de sus dos relevistas estrellas en cada uno de los duelos. ¿Se imaginan eso?

Las rotaciones de Cardenales de San Luis y Rangers de Texas, los dos equipos que se verán las caras en la insospechada Serie Mundial de 2011, son alteradores de los sistemas nerviosos de managers y aficionados. A lo largo de 12 aperturas, sólo el zurdo C. J. Wilson, un ganador de 13 juegos, se extendió hasta seis entradas, casi una proeza en estos tiempos de brazos en ruinas.

Considerando, que sólo otro pitcher pasó de cinco episodios, Colby Lewis, y que en casos como los de Edwin Jackson y Derek Holland no caminaron tres entradas, eso explica porque San Luis necesitó de 28 relevistas y Texas de 25, para poder avanzar al Clásico. Ni siquiera el “as” Chris Carpenter, quién en un alarde blanqueó a los Filis durante los primeros Play Offs, pudo pasar del quinto inning; incluso Jaime García, quien sólo había admitido una carrera en cuatro y dos tercios, fue retirado para que ingresara Octavio Dotel.

Por los Cardenales, el zurdo de 25 años Marc Rzepczynski y el derecho de 24 años Lance Lynn, quien debutó en junio, fueron utilizados en cinco de los seis duelos con Milwaukee, mientras Octavio Dotel realizaba cinco trabajos y Jason Motte cerraba cuatro veces. En la segunda batalla, que los de San Luis ganaron claramente 12 por 3, LaRussa sacó del bullpen a seis brazos, que sólo permitieron una carrera en cuatro y dos tercios, el jonrón de Fielder contra Mitchell Boggs.

Los de Texas, necesitaron de cinco faenas del derecho Mike Adams, cuatro del dominicano Aexi Ogando, solo agrietado por un jonrón solitario de Brandon Inge, y cuatro presencias del lanzallamas Neftalí Feliz. Ese bullpen lanzó para 1.31 en efectividad, permitiendo 15 hits en 27 innings y dos tercios, y debe seguir siendo clave para Ron Washington.

Con dos rotaciones tan inestables frente a líneas de fuego tan voraces, se necesita del eficiente funcionamiento de los bullpen en busca de sobrevivir y de imponerse. Esperemos que no ocurra algo nunca visto, y es que un relevista aparezca como abridor emergente si hay “quema de brazos”.

Veo mejor el bullpen de Texas. Ogando, Adams y Feliz, se ven muy fuertes y terriblemente dañinos. Mas autoritarios que Dotel, Lynn, Rzepczynski y Motte.

dplay@ibw.com.ni