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Si en el territorio de la IBAF el beisbol cubano, pese a dominar los Juegos Panamericanos desde Cali en 1971, estar presente en las últimas 15 finales de los Campeonatos Mundiales en que ha participado, con 12 títulos capturados, y haber logrado llegar hasta la final en el primer Clásico en 2006, está en crisis, ¿cuál es el equipo en ese nivel de competencia, ahora elevado por la presencia de peloteros profesionales, que puede ser calificado como exitoso?.

Confieso que estoy desconcertado, sobre todo porque no escucho argumentos que desarmen al actual beisbol cubano, pese a que ha sido tan afectado por una serie de factores adversos, entre ellos la pérdida de jugadores que escapan en busca de un futuro resplandeciente, tanto deportiva como económicamente.

Supongamos que Estados Unidos, Dominicana, Japón o cualquier otro equipo de ese concierto mostrara el rendimiento que los cubanos han logrado en los últimos 20 años. Seguramente no estaríamos discutiendo su superioridad. Pero ese otro equipo no existe.  

Recuerdo el año 2000, durante los Olímpicos de Sidney. Después de 21 victorias consecutivas en eventos internacionales, ya con los profesionales adentro, un equipo cubano envejecido perdió contra Holanda, sonaron los timbres de alarma y el ruido fue mayor cuando Ben Sheets, el formidable prospecto de Grandes Ligas perteneciente a los Cerveceros, lanzó blanqueada en la final frente a la tropa de Pacheco, Linares, Kindelan, German Mesa, y otros que habían conseguido el oro en los Olímpicos de 1996 en Atlanta, confirmando la supremacía exhibida en Barcelona cuatro años antes, en 1992.

Se exigía una renovación y se produjo. Cuba se sostuvo contra viento y marea en las altas esferas dominando los Panamericanos y los Mundiales, hasta perder las finales con Estados Unidos dos veces y con Holanda recientemente.

Claro, para los cubanos, pese al cambio de la relación de fuerzas oponentes en el nuevo paralelogramo, masticar la medalla de plata hacía sentir un sabor amargo. Estuve en Puerto Rico durante las dos primeras rondas del tan promocionado Clásico en 2006  y me impresionó el avance de Cuba a la fase semifinal, antes de disputar la final contra Japón. Los cubanos estaban midiéndose con fuerzas superiores como quedó demostrado en el siguiente evento, pero su nivel de competencia permanecía intacto pese a los escapes y el cambio de guardia.

Hace días perdió la final del Mundial 2-1 contra Holanda, metiendo a tres hombres en el All Star y con varios lideratos en su poder. Eso provocó que ayer El Nuevo Heral realizara una encuesta  preguntando: ¿Cuál es la causa de la crisis del beis en Cuba?. El sistema político, el aumento de la calidad de los rivales, la escasez de jugadores, o la fuga de talentos.

Hey, ¿los resultados del beisbol cubano en el repaso de los últimos 20 años responden a una crisis?

dplay@ibw.com.ni