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Flotan las banderas, hieren las metrallas, se escuchan los truenos, saltan las multitudes emocionadas, alguien ha disparado tres jonrones en un juego de Serie Mundial.

Desde l903, cuando se pusieron en marcha estos clásicos, eso solo ha ocurrido cuatro veces, tres artilleros lo han logrado, y el único en hacerlo dos veces, ¿traten de imaginarlo?, Babe Ruth por supuesto, el inolvidable “Bambino”, en 1926 y 1928, contra el pitcheo de los Cardenales de San Luis. Después, Reggie Jackson, también con los Yanquis en 1977, frente a los Dodgers, y el pasado sábado, hace unas horas, el dominicano Alberto Pujols de los Cardenales, destrozando las escopetas Rangers, convirtiéndolas en astillas.

Después de una temporada en la que Pujols, raramente “bajo de voltaje”, por vez primera en su trayectoria de once años quedó corto por un punto del average de 300, y por una carrera impulsada de volver a aterrizar en la pista de 100, necesitaba provocar un impacto antes de ingresar al mercado de Agentes Libres, con la pretensión de superar el contrato de Alex Rodríguez.

Así que Pujols aprovechó el avance milagroso de los Cardenales a la Serie Mundial, para colocarse a la orilla de Babe Ruth y Reggie Jackson, como los únicos bateadores de tres cuadrangulares en un juego de Serie Mundial.

Hay un asterisco en el caso de Ruth, retirado a los 40 años finalizando la campaña de 1935 con 714 jonrones, una cifra grabada en no sé cuál de las Pirámides de Egipto, y que se trata del único caso, de un artillero que lo ha hecho dos veces. Frente a ese reto, igual que Reggie Jackson, queda Pujols.

El 6 de octubre de 1926, Ruth jonroneó contra el abridor de San Luis Flint Rehm en el primer inning, volvió a hacerlo frente al mismo Rehm en el tercero, y después de pasaporte en quinto, cerró su gran noche con un tercer estacazo sobre pitcheo de Hi Bell en el sexto. En 1927, Ruth estableció en la campaña, la marca de 60 vuelacercas, y en la Serie Mundial de 1928, nuevamente frente a los Cardenales, el 9 de octubre, entregó una fotocopia jonroneando contra Bill Sherdel en el cuarto y en el séptimo inning, y culminando su erupción devolviendo un disparo de Pete Alexander.

Reggie Jackson parecía una máquina de destrucción aquel 18 de octubre de 1977 contra el pitcheo de los Dodgers. Conectó sus tres jonrones en turnos consecutivos sobre el primer lanzamiento de Burt Hooton en el cuarto, Elías Sosa en el quinto, y Charlie Hough en el octavo. Se considera improbable una repetición de eso.

El sábado, Pujols, también en turnos consecutivos, saltó sobre pitcheos de Alexi Ogando en el sexto, Mike González en el séptimo y Darren Oliver en el noveno, todos con conteo, para sacudir al planeta beisbol.  

dplay@ibw.com.ni