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El Ferreti en la nueva era con el técnico Henry “Huesito” Urbina ha dejado un sabor amargo, poco fútbol, resultados mínimos y de no ser porque los Caciques del Diriangén están pasando una crisis lamentable, las cosas quizá se pintarían más dramáticas para los capitalinos.

Desde la salida de Juan Barrera y su traslado al Tauro de Panamá, Ferreti perdió no solo un líder, sino también el hombre que se asemejaba al que debía orquestar el juego del medio con la delantera, y para colmo de males, a pesar de que se pensó que la defensa rojinegra se había reforzado bien, frente a los equipos de más jerarquía no se han visto así, pues a ratos lucen bastante frágiles.

Aún entre las limitaciones, sin un líder y una defensa titubeante, Ferreti ha encontrado cierta efectividad de una forma práctica: juego por las bandas, rapidez y apostar a la virtud de sus jugadores o las imprecisiones defensivas del rival y, por qué no decirlo, hasta jugando al balonazo.

Para este cierre de la fase regular, Ferreti en sus duelos ante Real Estelí y

Diriangén está en una situación crítica, por las características del rival  y sus propias limitaciones. Este sábado se mide al Estelí en el Independencia y no se puede dar el lujo de titubear, menos cuando Diriangén dio cierta señal de recuperación en el Clásico Nacional y se enfrenta al Deportivo Ocotal, con la firme determinación de salir del quinto puesto en el que se encuentra.

Pero Chinandega F.C. con 20 puntos y en cuarto lugar, se enfrenta al Real Madriz, un rival que hace dos fechas se veía como el idóneo para buscar los tres puntos, y ahora lucen inspirados y podrían dar más batalla.  Por eso, ninguno de los tres, Chinandega, Diriangén y Ferreti tienen espacios para tropezar.