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La historia se repitió. Texas llegó a la Serie Mundial y por segunda vez se quedó en el camino, aunque ahora acarició el título, pero solo eso. ¿Quién va a negar que anoche los Cardenales de San Luis merecían cada momento de gloria, de júbilo? Vencieron  6x2 a los Rangers en el último y milagroso séptimo juego después de resucitar en el sexto duelo dos veces, a solo un strike de “fallecer”, en un drama increíble, de esos que construyen la leyenda de los campeones.

¡Qué agallas! ¡Qué forma de cerrar una campaña de ensueño para San Luis! Recuerden que los Cardenales llegaron a los playoff como comodín, arrebatando ese puesto en las últimas tres semanas de temporada, luego dejaron en el camino a los Filis y su poderoso staff de pitcheo, como si no bastara, anularon a la artillería de Milwaukee para quedarse con el título de la Liga Nacional y ahora en la Serie Mundial saltó su magia, cobijada por las agallas de campeones para doblegar a la potente ofensiva de Texas.

En ningún momento, San Luis fue favorito para clasificar a la postemporada, menos para pasar encima de Filadelfia, o Cerveceros, e incluso Texas, pero ahí están esos milagrosos Cardenales, campeones de la Serie Mundial por vez número 11.

Anoche, Chris Carpenter parecía que no llegó en su día, pues recibió golpe bajo desde la primera entrada, con dos careras por dobles de Josh Hamilton y Michael Young que volvieron a poner atrás a los Cardenales en solo el arranque 2x0, pero por última vez. San Luis vino desde atrás, empató, ripostó y cortó de un tajo cualquier ímpetu de Texas.

San Luis empató en el mismo cierre del primero con doble de David Freese -declarado el Jugador Más Valioso- remolcador de Albert Pujols y Lance Berkman, que negociaron boletos ante el abridor, Matt Harrison.

Allen Craig puso adelante a los Cardenales con jonrón solitario por el derecho en el tercero frente a Harrison, quien cargó con el revés tras caminar cuatro entradas de tres carreras. Pero el relevo de Texas estuvo fatal, Scott Feldman, golpeó a uno y dio tres bases en el quinto, incluida una con las bases llenas a Yadier Molina. C. J. Wilson entró al rescate y también llegó mal, pues golpeó a Rafael Furcal, que trajo la quinta carrera del juego.

Yadier Molina remolcó la última en el séptimo, pero daba la impresión que ya estaba demás porque Texas no pudo hacer más daño a Carpenter en sus seis entradas en las que otorgó seis ponches, dos bases y admitió seis hits. Remataron Arthur Rhodes, Octavio Dotel, Lance Lynn y Jason Motte, que dejaron sin hit a sus rivales en los últimos tres episodios.