•   Barcelona / EFE  |
  •  |
  •  |

El Barcelona respondió con una goleada al Mallorca (5-0) después de dos jornadas con la pólvora mojada, y su estrella, el argentino Lionel Messi, volvió por sus fueros, con un partido notable y con un triplete de goles.

A falta de goles de la marca Messi en las últimas semanas, volvió a hablarse del argentino, quien solo atiende a su instinto y al fútbol, donde mejor se expresa. Una noche más, en el Camp Nou, el argentino lo bordó, con tres goles en la primera parte, con los que el Barça encarriló un nuevo triunfo.

Messi, constante como es habitual, estuvo más certero esta noche en el pase y en la combinación con sus compañeros, por lo que se le vio más motivado y entero que en anteriores partidos, en los que vio cómo su trabajo tenía pocas recompensas, incluido el gol.

En el 13 una mano de Nsue fue castigada con penalti, que transformó Messi (1-0), quien se dirigió a la cámara para celebrar el tanto, contando con los dedos: 1, 2 y 3, casualmente el número de partidos que llevaba sin marcar. No obstante, como si fuese una premonición, acabarían siendo los tres tantos que marcó.

Después de anotar el gol 130 en la Liga y quedarse solo a uno del mítico Ladislao Kubala, en el minuto 21 un nuevo centro de Cuenca, remate defectuoso de Adriano con el pie, y el balón acabó en los pies de Messi, que marcó el segundo tanto desde el centro del área (2-0).

Justo a la media hora, el Barça dejó sentenciado el partido con el tercer gol. Gran jugada de Messi y un pase a Thiago, que se lió con otro pase cuando tenía un disparo claro. En el rechace, Alves envió el balón al centro del área donde Messi lo desvió para anotar su triplete (3-0).

En el segundo tiempo, Isaac Cuenca recibió un balón dentro del área a los cuatro minutos marcó el cuarto gol y la fiesta acabó con un golazo de Dani Alves, tras un durísimo disparo desde fuera del área, tras sacarse una falta en la que Messi fue cazado en el centro del campo.