•   Tomado de de AOL Latino  |
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Como padre utilizo la vida diaria como herramienta para enseñar a mis hijos. Comparto con ellos mi filosofía de que el boxeo es un trabajo, se queda en el gimnasio, donde pertenece, y no hay en él malicia o intención de lastimar a mis oponentes. Como en cualquier otro oficio trabajo fuerte a diario para tener éxito y alcanzar todo mi potencial.

¿Quiero ganar? Puedes apostarlo, soy un atleta y un competidor. Es la manera en que me conduzco en todos mis entrenamientos. Me gusta ganar, pero eso no quiere decir que me guste lastimar a la gente. No veo a mis rivales como enemigos, sino como oposición. Los respeto mucho, nunca hablo mal de ellos con mi familia, ni con nadie más.

Siempre fui un buen chico, inclusive cuando empecé en esto del boxeo. Nunca peleé en la escuela o en las calles, así no soy yo. Ahora que soy padre, conozco la importancia de enseñar con el ejemplo. Lo que más importa en casa de los Pacquiao es la iglesia, la familia, la educación y dar a quien lo necesita. Es en lo que pongo empeño todos los días.

Me volví boxeador profesional porque amo este deporte, amo competir y encontré una manera de ganar buen dinero para mi familia. Cuando comencé a ganar, mi nueva meta fue ser campeón mundial, por las mismas razones y un poco de orgullo personal. En todas las peleas intento dar lo mejor de mí.

Después de que vencí a Erik Morales, Marco Antonio Barrera, Juan Manuel Márquez, David Díaz, y gané cinco títulos en diferentes divisiones, me sentí muy orgulloso de tal hazaña. Pero después de subir a peso Welter y derrotar a Oscar de la Hoya, quien fue mi ídolo, entendí realmente lo que había logrado.

No me corresponde a mí decir donde estoy o donde estaré en la historia del boxeo, dejaré que los fanáticos y los historiadores lo decidan. Personalmente estoy muy orgulloso de mi récord y de los hombres con los que he competido y vencido en el ring.

Lo que quiero decir es que lo más importante para mí no es ser considerado el mejor peleador, sino un hombre que representó a su país y a su pueblo como algo positivo, que cargó el orgullo y amor de millones alrededor del mundo en cada pelea. Eso es un honor.