•  |
  •  |

Manny Pacquiao no brilló como en sus anteriores combates, demoliendo a Antonio Margarito, Ricky Hatton, Miguel Cotto o Shane Mosley, pero hizo suficientes méritos para dar por finalizada con la trilogía contra Juan Manuel Márquez, a quien venció por decisión mayoritaria en medio del abucheo de los aficionados mexicanos.

Las tarjetas de los jueces Glen Trowbridge, Dave Moretti y Robert Hoyle entregaron conteos de 116-112, 115-113 y 114-114 respectivamente, para una decisión mayoritaria que le permitió a Pacquiao retener su título welter de la OMB, mientras el abucheo del público no se hizo esperar, considerando que fue un injusto despojo a Márquez.

Fue extraño ver a Pacquiao cauteloso y respetuoso de la pegada de Juan Manuel, quien recurrió al contragolpe en retroceso como principal estrategia, y con una cerrada defensa.

El filipino parecía más retador que el campeón. Él siempre llevó la iniciativa del combate y para puntear tuvo que exponerse en muchas ocasiones frente a Márquez, cuyos jabs iban cargados de dinamita.

La pelea en su mayoría fue un monólogo, con Pacquiao moviéndose por el ring buscando puntos débiles en la defensa de Márquez, quien siempre estuvo retrocediendo, esperando un descuido del campeón, a quien lo sacudió con varios poderosos impactos.

El round más vibrante fue el noveno, en que ambos púgiles intercambiaron golpes y parecía que podría surgir una caída que decidiera el combate.

En la esquina de Márquez, Nacho Beristáin recomendaba no exponerse a una caída que pudiera cambiar el rumbo de la pelea, que sabía iba cerrada. El equipo de Pacquiao lucía sorprendido por lo difícil que resultaba el mexicano.

Al finalizar la pelea, sólo Márquez levantó el puño, celebrando la victoria, mientras Pacquiao se fue a una esquina a rezar, a esperar el resultado, que finalmente le fue sorpresivo.