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Después de 13 temporadas, frente a trozos dispersos de lo que has sido, el futuro de Vicente Padilla es incierto. ¿Cómo llamar la atención en el mercado de Agentes Libres, si a lo largo de nueve relevos, solo recorriste ocho entradas y dos tercios con 4.15 en efectividad, no volviendo a lanzar desde el 13 de mayo por haber sido sometido a una cirugía?

Su brazo derecho, una vez potente y mete-miedo, será sometido a prueba en la Liga Mexicana de la Costa del Pacífico con los Tomateros de Culiacán. Se informa que se reportará el martes y procederá de inmediato a funcionar batallando contra reloj. ¡Qué buena noticia! El hombre duro de 34 años, intentará reconstruirse. ¿Podrá lograrlo? Detrás de esa intriga creciente, estaremos todos en las próximas semanas, siguiendo paso a paso, sus huellas.

Saliendo de un problema en su antebrazo y agudas dificultades en el cuello, Padilla, con balance de 104-90 entre 1999 y 2011, necesita mostrarse de cuerpo entero, y ha decidido aterrizar en Culiacán, donde lo conocen, lo aprecian, y confían en él. Confianza, eso es lo más urgente para el pinolero que casi no fue visto con los Dodgers en 2011, finalizando cuatro juegos y salvando tres.

No sé si Padilla ha descartado por completo volver a ser abridor, pero es lo que los diagnósticos determinan: relevo medio no muy trascendente, o cerrador, tarea abreviada pero de mucha exigencia. ¿Cuánta carga de trabajo puede soportar ese brazo que ha atravesado por 1,521 entradas, completando 4 juegos, todos blanqueos, en 237 aperturas? Nadie lo sabe, y observarlo con los Tomateros, nos permitirá trazar algunas pistas.

Aunque podrían llegar ofertas para verlo en acción durante el entrenamiento primaveral, lo mejor es que se muestre antes, como lo hará en Culiacán, algo parecido a lo realizado por Denis Martínez antes de ser contratado por los Bravos de Atlanta para la temporada de 1998, su última, y durante la cual superó a Juan Marichal.

La aceleración de su bola rápida es clave en la valoración. Padilla, pese a la evolución de su curva, provoca interés por su poder. Decía Denis que después de un prolongado reposo no solo los dolores musculares se habían ocultado, sino que sus lanzamientos tenían la ligereza deseada. La ventaja de Padilla es que no tiene los 42 años de Denis en aquel intento, finalmente exitoso.

En medio de la alarmante escasez de pitcheo que aguijonea las Mayores, este esfuerzo de Padilla puede producir buenos resultados, independientemente que sea reducido a funcionar como relevista medio. ¡Ah, como nos gustaría verlo convertido en un cerrador!

dplay@ibw.com.ni