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Para buscar y encontrar el swing más temible de nuestro beisbol no hay necesidad de contratar al inspector Dick Tryce, porque las miradas se enfocan hacia el artillero de los Tigres de Chinandega, Esteban
Ramírez.

Con la reputación de un cañonero temible, que es capaz de hacer sufrir a la pelota por la fortaleza de sus batazos, Ramírez ha logrado en esta temporada en la Liga Profesional dimensionar su potencial y servir de gran ayuda a los Tigres, que cabalgan en la primera posición con registro de 7-2.

“En cada turno busco como atacar la pelota y conectarla con fuerza. Me siento muy bien en el cajón de bateo y espero poder seguir con este ritmo para que Chinandega logre llegar lejos en esta temporada”, declaró Esteban,
El outfielders felino y miembro del corazón del ataque de su equipo, está colocado como el tercer mejor cañonero con .474 milésimas, producto de 18 imparables en 38 turnos oficiales, anota un total de 16 carreras y su radio de acción productivo le permite un aporte de 11 anotaciones y lo más impresionante es que ha puesto a viajar seis pelotas al otro lado de la barda.

“No puedo negar que la calidad del bate marucci ha influido y la vivacidad de la bola, pero también hay que saber pegarle a los pitcheos para poner en juego la pelota. Yo me siento contento con el rendimiento que he tenido”, asegura Ramírez.

¿Este despegue te ha empujado a hacer planes?
“No, aún es muy prematuro. Lo que te garantizo es que saldré en cada turno a realizar lo mejor de mí para contribuir con el conjunto. Ya veremos qué pasa más adelante, yo seguiré haciendo mi trabajo”, concluyó el actual verdugo de la profesional.