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¡Qué bien se vio el venezolano José Calero! Intimidante, con su mirada soberbia, su escopeta aceitada y su puntería afinada, robando la iniciativa de los bateadores leoneses, que apenas lo perturbaron con cinco imparables en su trayecto de 7.0 sólidas entradas de cinco abanicados y cuatro bases sin carreras, que permitió a los Orientales agregar su octava victoria de la Liga Profesional con pizarra de 2x0 ayer en el estadio Roque Tadeo Zavala de Granada.

La demostración de dominio de Calero (2-0) fue admirable, porque en una temporada donde el bateo es el principal bastión de los equipos, impuso el orden con sus disparos de rompimiento. También fue acertado el relevo de 2.0 entradas de Álvaro López, quien sacó el octavo inning obviando una amenaza de dos en circulación sin out. La victoria de los granadinos tiene un valor gigantesco por la sencilla razón que los deja como sublíderes con balance de 8-6, detrás de los Tigres que ahora poseen 10-3 y encima del Bóer que posee 8-7.   

El encuentro lo decidió el trueno de cuatro esquinas del estadounidense, Mark Minicozzi (3) en el segundo epidosio frente al abridor y perdedor dominicano, Osvaldo Rodríguez (0-2), quien lanzó tremenda pelota de nueve ponches y seis imparables con dos carreras, pero enfrente tenía a un rival con igual o mejores recursos para salir a flote.

La segunda anotación de los Orientales se propició en el sexto capítulo mediante sencillo de Renato Morales, sacrificio de Jimmy González y cañonazo remolcador de Ofilio Castro.

León después de haber sido barrido en la serie de tres partidos por Granada, siguió hundiéndose en el último lugar con 2-12.