•  |
  •  |

dplay@ibw.com.ni

Cuando colocas tu mano en una estufa caliente por unos segundos, te quemas, se producen llagas y te parece que fue por horas. Exactamente eso fue lo que ocurrió en el pugilato entre dueños y jugadores de la NBA, “por unos dólares más”, que casi cancela la temporada 2011-2012 manteniéndola largo rato a la orilla de un punto neurálgico.
Finalmente, superada la “pequeña y torpe voracidad” de las dos partes, la espectacular NBA se inicia mañana 25 de diciembre, con un cartel que incluye el duelo Miami-Dallas, como una extensión de la Final que vio brillar intensamente al alemán Dirk Nowitzki.
Pese al atraso, todavía quedan algunas columnas de humo, consecuencia de la explosión de los Mavericks al coronarse decapitando a Portland, Lakers, Oklahoma y Miami. Detrás de eso, hay muchas espinas que quedaron clavadas y que los heridos buscarán cómo sacarse.
Ahí tienen a Derrick Rose de los Bulls, el fulgurante Más Valioso, no ha podido dormir desde que falló en el cierre de dos juegos cruciales frente al Heat en batallas por el título del sector Este; los Spurs de San Antonio, nunca olvidarán cómo se quedaron sin combustible en la recta final de la temporada cediéndole a los Bulls el mejor balance de la campaña y siendo eliminados por Memphis en la primera ronda; los Lakers, que con Kobe, Odom, Gasol, Bynum y Artest, se sintieron humillados al salir de pantalla en la segunda ronda; Lebron James, quien escapó de los Cavaliers para ganar un banderín con el Heat, y perdió fuego sorprendentemente en la final contra Dallas, ansioso por hacer valer su reputación de temible; los Celtics que desgraciadamente se encontraron con el Heat después de liquidar a los Knicks.
Hay más espinas: los Lakers que fueron bloqueados por el Comisionado en su intento de capturar a Chris Paul, perdieron a Lamar Odom; Pau Gasol, se muestra molesto por haber estado involucrado en tantas posibilidades de cambio que no se concretaron; Kevin Durant el torbellino de Oklahoma, sigue frustrado por la fiereza y la inspiración de Dallas; Dwight Howard de Orlando que estaba ansioso de ser cambiado a los Lakers y no se concretó nada, quiera estar en cualquier otro lado; Tyson Chandler de Dallas que soñaba jugar con Miami, equipo al que tanto daño provocó en la Final, tuvo que zarpar hacia los Knicks.
Una pregunta flotando es: ¿Heat o Bulls, quien avanzará a la final por la Conferencia Este? Esa es una intriga tan grande como la sobrevivencia de Dallas en el Oeste frente a fuerte competencia, incluyendo a los Clippers de Los Ángeles, que agregaron a Chris Paul y lo que todavía queda de Chauncey Billups, al impresionante Blake Griffin y DeAndre Jordan.
Con un ojo morado por el pleito jugadores-duelos y una temporada recortada de 82 a 66 juegos, se levanta mañana el telón de la NBA.