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Pocos creían, con los Orientales arriba 2-0 ante los Tigres y más con Noel Areas, el manager más exitoso de nuestro béisbol al frente, que Omar Cisneros y los suyos podrían reaccionar sin parpadear en tres partidos.

“Pero ocurrió, y lo digo sinceramente, porque se lo merece, Omar tiene muchos méritos en esta reacción. Jamás dejó que bajáramos la moral cuando estábamos derrotados, y además nadie nos daba por favoritos, y creo que algunos se lo estaban creyendo. Pero en cada entrenamiento y partido, ahí estuvo Omar motivándonos con esas palabras de aliento. Esa fue gran parte de la razón porque los Tigres nos levantamos”, dijo Manuel Mejía después del tercer triunfo en fila del Chinandega.

Y no fue el único que opinó de esa forma, Wilson Batista argumentó lo mismo. “Esta serie debe anotarse para la historia al Chinandega. Venir desde atrás y ganar tres juegos no pasa todos los días. Pero Omar tuvo mucho que ver, después de las dos derrotas nos sentó a todos y propuso meternos a pelear uno a uno el triunfo, y así lo hicimos hasta llegar a este quinto juego. Y creo que todos vieron cómo se metió en el juego Vicente Padilla, estuvo tan dispuesto a ayudarnos a pesar de todas las dificultades. Eso nos dio más energía y seguridad para ganar”.

Omar explica qué lo motivo a no bajar la guardia. “Nunca estuve preocupado, lo que estaba era arrecho, disgustado porque estábamos abajo y ese no era el equipo al que estaba acostumbrado. Se los hice ver, les dije cuánto significábamos para esa afición que nos llegaba apoyar hasta en los momentos duros y cuánto respeto nos merecíamos como equipo pero que teníamos que despertar ya, y así lo hicimos”, dijo un Omar eufórico por la victoria pero también maravillado por la labor que hizo Padilla este miércoles.

“Padilla nos dio una lección de coraje. Eso fue clave para nosotros, ver cómo superó todas las adversidades del partido: lluvia, el bajón de las luces, la afición. Estuvo excelente, ese es el hombre que estamos seguros vamos a ver con los Medias Rojas de Boston”.

Sin embargo, la mayoría de los Tigres, inclusive Omar, hablaron con mucho respeto de su nuevo rival, Bóer, que los espera para la Final que arranca hoy. “Son un gran equipo, batean, buen pitcheo, pero los Tigres ya despertaron y solo les aseguro será una gran Final, quizá de las mejores que haya dirigido”, concluyó Cisneros.